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Testimonio

«De pequeño es duro; ahora me centro en disfrutar de la vida»

Juan Antonio García.

Juan Antonio García. Levante-EMV

Juan Antonio García es un castellonense de 30 años. Padece desde los 19 meses glomerulonefritis focal y segmentaria, una enfermedad renal en la que los riñones pierden su capacidad de filtrado que requiere diálisis o un trasplante para poder vivir. Ha recibido dos trasplantes de riñón: el primero, cuando tenía cuatro años y el segundo con 26, momento en el que Alcer Castalia se convirtió para él en un apoyo fundamental.

¿Cómo es su día a día?

Mi día a día es normal pero me tengo que cuidar mucho. Hay muchos trasplantados que no llevan una vida sana porque fuman y beben. La dieta es muy estricta y tengo que tener mucho cuidado con la ingesta de líquidos.

¿Cómo afrontó su segundo trasplante?

Cuando tenía 25 años trabajaba y estaba fijo en mi empresa, pensaba independizarme con mi pareja y me dijeron que necesitaba diálisis. En ese momento el castillo de naipes se desmoronó. La asociación fue un apoyo fundamental. Alcer me facilitó una psicóloga que me ayudó a ver el lado bueno de todo esto. Me han ayudado muchísimo y ahora intento ayudarles en todo lo que pueda, ya sea con otros pacientes o en charlas, eventos, etc.

¿Qué diferencias aprecia respecto a su infancia?

De pequeño fue cuando más me costó porque es algo muy duro. Los niños y las personas mayores que sufren enfermedades de este tipo siempre tienen un apoyo y un control. Cuando eres adulto el único responsable de lo que haces eres tú. Por eso me centro en disfrutar mi vida.

¿Qué valoración hace del sistema sanitario?

No me puedo quejar porque gracias a ellos estoy aquí. Sí que es verdad que a veces pensamos que el personal podría ser más cariñoso en el tacto. Eres un enfermo, no estás ahí por gusto. Cualquier detalle o muestra de cariño importa, todo cuenta.

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