21 de enero de 2010
21.01.2010

"El teatro valenciano está en fase terminal y se impone un cambio urgente de ciclo"

El sector de las artes escénicas exige la elaboración de un gran proyecto de política teatral

21.01.2010 | 01:00
"El teatro valenciano está en fase terminal y se impone un cambio urgente de ciclo"

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Si el pasado martes por la mañana, la consellera de Cultura declaraba en rueda de prensa que "hoy, no toca" hablar del Circuit Teatral Valencià (CTV), que pretende modificar o dejar morir con un cambio sustancial en el sistema de subvenciones al teatro, por la tarde el Club Diario Levante acogía a una importante representación de todo el sector teatral valenciano en torno a una celebración -20 años del Sindicat d'Actors i Actrius Professionals Valencians (AAPV)- y a una mesa redonda para hablar precisamente del CTV. Bajo el título genérico "Presente y futuro del teatro valenciano", dramaturgos, críticos, empresarios, actores, directores de escena, productores, entre otros agentes del teatro y la danza, coincidieron en la necesidad de centrar de una vez por todas las bases de una nueva política teatral coherente, actual y realista.
El dramaturgo y profesor de la Universitat de València Josep Lluís Sirera, tras hacer un poco de historia y balance político, fue el primero en ofrecer su diagnóstico: "El teatro valenciano se encuentra en fase terminal. Se impone un cambio de ciclo. La política teatral no se corresponde con la realidad actual." El veterano escritor reivindicó la autonomía para un sector profesional preparado y para un colectivo artístico que ya se ha ganado su mayoría de edad. También denunció "la verticalidad en la toma de decisiones y la política cultural "napoleónica" que la Generalitat Valenciana promueve con sus grandes eventos". Por otra parte, Sirera abogó por "apostar por todo aquello que sea emergente, por la formación, la humildad de los profesionales y artistas, por la interdisciplinaridad, la transversalidad, los nuevos lenguajes escénicos y los nuevos creadores". Finalmente, hizo un llamamiento a la responsabilidad por parte de toda la profesión para con la sociedad.
Enrique Herreras se sirvió de un aforismo popular para situar la cuestión: "Si una cosa tiene solución, ¿para qué preocuparse? Y si no la tieneÉ ¿para qué preocuparse?" El crítico de teatro, que recordó un debate similar a éste pero celebrado en 1992, afirmó que "nunca ha habido una filosofía clara de qué es lo que queríamos hacer con nuestro teatro. Bien es verdad, explicó Herreras, que la crisis (consecuencia del fracaso de un determinado sistema de valores) está propiciando que nuestros gobiernos se desvinculen del patrocinio cultural y abandonen sus compromisos con la cultura", en referencia al nuevo sistema de ayudas marcado por la ley de Ordenación del Teatro y la Danza. El crítico teatral de La Cartelera de Levante-EMV animó a todos los actores que protagonizan las artes escénicas "a elaborar un gran proyecto de política teatral coherente que aclare la eterna confusión entre lo público y lo privado y enmarcado en un proyecto general de política cultural."

Lenta agonía
El presidente de la Associació Valenciana d'Empresaris de Teatre i Dansa (Avetid), Tomàs Ibáñez, dio la voz de alarma sobre la grave situación económica que atraviesan las compañías teatrales. Con los sucesivos recortes presupuestarios y el desmantelamiento, ahora, del CTV y su sistema de ayudas, "las garantías económicas para la supervivencia del teatro valenciano están bajo mínimos", aseveró Sánchez. "Sin respaldo ni apoyos, el teatro perderá el tren de la renovación, de la reactivación y de la transformación de sus estructuras empresariales", añadió Sánchez.
Joan Fuster, programador de Gandia, acusó a la Generalitat Valenciana de olvidarse de los pueblos valencianos y de no vertebrar el territorio. Asimismo, lamentó "la "desfeta" del Circuit Teatral Valencià y dejar de apoyar los proyectos culturales y teatrales de los pueblos y de las ciudades valencianas; ferias, circuitos, actividades y producciones están en peligro." El actor y actual presidente del Sindicat d'Actors i Actrius Professionals Valencians, Ferran Gadea, fue más duro al afirmar que el teatro valenciano se encuentra en "alarmante estado de descomposición; vivimos en la miseria escénica." Gadea avisó de que la AAPV no es partidaria de crear nuevas plataformas, "no somos un sector unido y estamos muy lejos de constituir un colectivo compacto".
Las intervenciones desde el público fueron numerosas y apuntaron hacia la autocrítica, pero también hacia la reorganización del colectivo, de todas las asociaciones y plataformas ya existentes, y pasar a la acción, al planteamiento de un proyecto, de una nueva política teatral y sentar las bases de un futuro teatral valenciano coherente con las necesidades y con la demanda de la sociedad valenciana.

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