10 de noviembre de 2010
10.11.2010
Levante-emv

El «débil» ecosistema de la comunicación

10.11.2010 | 06:30
El «débil» ecosistema de la comunicación

El primer estudio en diez años sobre el panorama de la información en la C. Valenciana subraya la falta de una política pública decomunicación, más allá del control de las noticias - Un total de 23 investigadores de cuatro universidades han colaborado

Una tendencia a reducir la intervención pública en políticas de comunicación, acompañada de una paradójica voluntad de control de los medios de comunicación; un vertiginoso y desigual crecimiento de la prensa digital sin garantía de viabilidad económica en la mayoría de ella; grupos mediáticos cada vez más grandes, con más músculo, pero también menos ligados al territorio propio; una televisión pública autonómica que cada vez genera mayor desafección ciudadana a la vista de los datos de audiencia, y una prensa en valenciano bajo mínimos, en comparación con otras autonomías. Son algunos rasgos, genéricos, del panorama de la comunicación en la Comunitat Valenciana, que llevan a la conclusión de un «ecosistema vivo, pero bastante débil». La frase es del profesor de la Universitat de València Guillermo López García, coordinador del estudio El ecosistema comunicativo valenciano (Tirant lo Blanch), presentado el pasado lunes en el Club Diario Levante, en un acto organizado por Acicom (Associació Ciutadania i Comunicació).
El trabajo es el primero de estas características en diez años, lo que demuestra, en opinión del presidente de la entidad, José Ignacio Pastor, «el apagón informativo sobre la información», la falta de datos y «transparencia», un factor fundamental, según Pastor, para mejorar «la dieta mediática». Un total de 23 investigadores de las universidades de València, Castelló, Alicante y Elx han colaborado en el libro, prologado por el catedrático de Periodismo Josep Lluís Gómez Mompart.
Si López resumía el diagnóstico del «ecosistema comunicativo»
—concepto de pocos años de vida— como vivo, pero débil, otro de los colaboradores en la investigación, Andreu Casero (Universitat Jaume I de Castelló) no dudaba en declararse pesimista y con pocas esperanzas de cambio. «Si hay un escenario comunicativo poco optimista, el paradigma es el valenciano», declaró.
El profesor hizo hincapié en dos líneas de las políticas de comunicación, aparentemente contradictorias, pero que se dan simultáneamente en la C. Valenciana. Se refirió así a una tendencia a «minimizar» la intervención pública sobre la comunicación que coincide con una voluntad de control de los medios de información.
Un ejemplo de esa «retirada» de los poderes públicos, explicó Casero, se ve en la escasa actuación en el mercado audiovisual tras el reparto de licencias de TDT y el más que bajo cumplimiento de las normas por parte de las concesionarias. La conclusión del investigador es que «las políticas de comunicación no son una prioridad», algo que afecta no sólo a los actuales gobernantes del PP sino también a los anteriores del PSPV, agregó. «El problema parece responder a la subordinación a las dinámicas partidistas», dijo.
En la misma línea pero desde una óptica jurídica, Andrés Boix (Universitat de València) subrayó la falta de interés de control en el mercado de las radios, que las instituciones políticas han preferido que se «autorregule», sin que emitir ilegalmente tenga consecuencia alguna. El investigador alertó de que puede ser un esquema que se repita en el audiovisual, donde las dos adjudicatarias privadas de TDT de ámbito autonómico llevan «años de incumplimientos» de la norma y «el Gobierno no hace nada». Boix comentó el caso «escandaloso» de la licencia de Vocento y señaló que en el ámbito local ocurre «lo mismo», salvo algunas excepciones, como Levante TV, dijo.
Sobre RTVV, Àlvar Peris (Universitat de València) señaló su tendencia «decepcionante» desde que empezó a funcionar, con una «escasa presencia del valenciano» (un 36%, precisó más tarde Francesc Martínez Sanchis) y unos contenidos alejados de lo propio y cercano en los horarios de máxima audiencia. No obstante, reconoció un cambio en los últimos tiempos. Peris remarcó asimismo que los medios de comunicación «no han sabido construir un espacio de identidad nacional» y ha primado un concepto identitario «más folclórico, vinculado a España y sumiso».
Sanchis calificó el sector de prensa en valenciano como «minorizado y menospreciado por el poder» y recordó que la valenciana es la comunidad que menos dinero destina al fomento de la lengua propia en los medios de comunicación».
El presidente de Unió de Periodistes, Joaquim Clemente, subrayó que sin empresas de la comunicación de capital valenciano «difícilmente puede haber un ecosistema propio».

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