15 de febrero de 2011
15.02.2011

Elga Reátegui se siente heredera de Gonzalo Rose, Benedetti y Saramago

10.02.2011 | 06:30
Vera, Oviedo, Perea, Reátegui, Moreno y Villareal.

La escritora y periodista nacida en Lima presenta en el Club su último poemario, «En la piel»

­
La novelista y poeta peruana Elga Reátegui (Lima, 1967) se presentó el pasado martes en el Club Diario Levante para realizar una lectura poética de su reciente obra En mi piel. Antes del recital, intervino el escritor valenciano Ginés Vera, quien introdujo a los participantes en el acto. El periodista y escritor peruano Fernando Villareal Zavala comentó el estilo literario de Reátegui definiéndolo «como una forma de integrar a los lectores dentro de su escritura a los que transmite los latidos del amor, la tristeza, el sufrimiento del dolor y la emoción, invitándolos a reflexionar y transportándolos a un mundo intenso y luminoso». Villareal citó que, en una entrevista periodística, Reátegui había confesado que su trabajo de composición de versos lo realizaba con sufrimiento y que el poema que más le había afectado era el titulado Heridas. En éste, «se revela la implicación de la autora en un proceso creativo de versos repletos de lirismo y realismo».
Villareal citó al poeta Ramón Machado Contreras, profesor de Reátegui en la Universidad Inca Garcilaso de la Vega, de Lima, quien describió la poesía de la autora limeña como «versos asimétricos, libres, diáfanos, que murmullan con soberbia vitalidad al igual que las aguas de un arroyo de mensajes». Por otro lado, Villareal comentó la incursión de la escritora en la narrativa con su primera novela El santo cura, publicada en España en 2007 y en la que «desvela los entresijos de la política peruana, donde con un poder plagado de corruptelas se realiza tráfico de influencias. Es la historia del padre Ignacio, un cura de parroquia, que llegó a ser asesor de un ministro y representante en el Parlamento del país andino».
La escritora y artista plástica peruana Virginia Oviedo citó a la poeta cubana Dulce María Loynaz del Castillo para interpretar el espíritu literario de Elga Reátegui: «Poeta no es sólo quien ve más allá del mundo circundante o en el mundo interior, sino quien hace ver a los demás lo que ha visto, y yo diría que también lo es quien nos transmite sus emociones a través de sus poemas, y con sus versos nos estremece». Oviedo comentó que en los versos de En mi piel, Reátegui «nos hace entrega de sus sentimientos, nos hace cómplices de sus emociones y sensaciones. Con ella, evocamos momentos olvidados. En cada poema escuchamos su voz, insistió Oviedo, aquella que gime desde sus entrañas y nos habla con absoluta pasión. El lenguaje literario que nos regala la poeta en este libro es de exquisita calidad, porque ha encontrado la exacta melodía de la palabra y el silencio para hablarnos del dolor, del placer, de la nostalgia y del desamor». Oviedo destacó la sensualidad que proyecta este libro rozando el erotismo filtrado exquisitamente.
Asunción Perea habló de sus ilustraciones inspiradas en los poemas de Reátegui. «Elegí el dibujo a lápiz, y en blanco y negro, explicó la diseñadora valenciana, porque esta técnica se ajustaba mucho mejor al pensamiento de la escritora».
Elga Reátegui, que se considera una escritora antes que periodista, se define como una heredera intelectual de Juan Gonzalo Rose (Tacna, 1928-Lima, 1983), poeta, compositor y dramaturgo peruano con sensibilidad social. Principal exponente de la llamada Generación del 50, Rose fue perseguido y condenado al exilio por el dictador general Manuel A. Odria. Reátegui también reconoce estar influenciada por escritores universales como Mario Benedetti, Milan Kundera o José Saramago.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook