Uno de los dos detenidos por el grupo de Homicidios de la Policía Nacional de Valencia por el asesinato del empresario de Paterna Vicente Manuel Hernándiz Martínez está acusado, a su vez, de matar de un disparo a una agente de la Policía Local de Madrid a principios del pasado mes de agosto. De momento, los investigadores han detenido a los dos presuntos autores del homicidio de Paterna, si bien el caso aún está abierto y no se descartan nuevo arrestos.

Vicente Manuel Hernándiz, de 55 años, murió el pasado 20 de agosto tras recibir un único tiro por la espalda que le perforó el pulmón y le causó la muerte en pocos minutos. Poco después, los agentes de Homicidios identificaron a los implicados.

En ese momento, la policía de Valencia no lo sabía, pero uno de ellos estaba implicado en el muerte de la policía local de Madrid Carmen Muñoz García, de 62 años, muerta de un disparo por dos ladrones que acababan de cometer un atraco en el distrito madrileño de Usera el pasado 7 de agosto.

Cinco días más tarde, el día 12, la policía judicial de Madrid detenía al primer implicado, un español nacido en Francia, dueño de la furgoneta con la que habían cometido el asalto de Usera y el posterior asesinato de la agente municipal.

El día 20, esto es, ocho días de la primera detención, al menos dos hombres entraron en la fábrica del empresario de Paterna Vicente Manuel Hernándiz y le causaban la muerte.

Los agentes de Homicidios y de la Brigada de Policía Científica de Valencia identificaron enseguida a dos de los presuntos implicados. Se trataba de dos delincuentes de Madrid y Zaragoza, integrantes de clanes familiares dedicados a cometer distintos tipos de delitos.

El día 27, los investigadores del grupo de Atracos de la Jefatura Superior de Policía de Madrid arrestaban en las inmediaciones del Hospital Gregorio Marañón de la capital española al segundo implicado en el crimen de Carmen Muñoz.

Identidad falsa

Sin embargo, el acusado facilitó un nombre falso: el de su hermano. Hubo que esperar unas horas, hasta que la Policía Científica desmontó su mentira y se conoció su verdadera identidad: aquélla con la que la policía de Valencia había pedido su detención por el homicidio del empresario de Paterna. Cuando se deshizo el enredo, el sospechoso ya estaba en prisión por orden del juez que instruye el caso de la agente municipal asesinada.

Días más tarde, el 1 de septiembre, la policía apresaba en un pequeño municipio de Zaragoza, en la ribera del Ebro, al segundo presunto implicado en el crimen de Paterna. Se trata de un español que pertenece a un clan delictivo radicado en la capital maña. Ahora se investiga la posible implicación de ambos en otros delitos violentos.