El Síndic de Greuges, con fecha del 8 de agosto de 2012, ha vuelto a reprender a la Conselleria de Educación y a su titular María José Catalá, para que amplíe y adecue las instalaciones del CP Emilio Lluch de Nàquera. El centro, cuyas instalaciones están alojadas en barracones en un altísimo porcentaje, acumula una larga lista de carencias: sin biblioteca, sin sala de profesores, sin espacios para reuniones del AMPA, sin gimnasio, sin aula para alumnos con necesidades específicas y sin aula demúsica. Además, en una carta enviada por el presidente del AMPA, Eric Gielen, a Conselleria esta misma semana, reclama el desdoblamiento de las 2 aulas de 3 y 5 años, de infantil y primaria, porque miden 45 m2 y hay 31 alumnos en cada una, cuando el máximo marcado por ley, por ser aulas prefabricadas, es de 23 alumnos.

Respecto a la recomendación emitida por el Alto Comisionado de les Corts, se trata de la segunda en apenas 1 año. José Cholbi, a petición del presidente del AMPA, ya exigió a Educación el 28 de septiembre de 2011, que acometiese las reformas necesarias en el centro.

Mientras tanto, la población escolar de Nàquera sigue creciendo. Hay 446 alumnos, de los que a mitad de los niños, 220 alumnos, estudian en barracones, según datos del AMPA. Todo el ciclo de infantil —7 unidades— y 3 unidades de primaria están en precario. Por ende, una unidad de primaria se encuentra en el patio de infantil desvinculada del resto de primaria por falta de espacio en el patio de primaria.

En cuanto a las dos clases de infantil y primaria, los pequeños «están apelotonados y sufren tanto estrés, que algunos se tapan los oídos porque no pueden seguir las clases debido a la aglomeración de alumnos», señala el presidente del AMPA.

Con estos 31 niños por aula, añade la misma fuente, «estamos por encima de la nueva ratio, que, dijo la Consellera de Educación, no se aplicaría a los barracones y por encima de lo establecido en el Real Decreto 132/2010 que fija el espacio en 2 m2 por alumno en infantil».

Los padres acusan a conselleria de quitarles su local como venganza

Los portavoces del AMPA del CP Emilio Lluch acusan al departamento de María José Catalá de actuar «con represalías» con el colectivo de padres y madres de Nàquera, por su carácter reivindicativo. Ya hace 4 meses que el AMPA no tiene local para reunirse. Un directivo subraya que después de presentar la primera queja al Síndic, «al AMPA se le prohibió la utilización del local que hasta ahora usaba». El 24 de mayo —tan sólo 6 meses después de una visita en noviembre de 2011 de la inspección de zona en la que se detectaron graves deficiencas— se comunicó al Emilio Lluch que debía de cerrarse el local del AMPA y lugar de actividades extraescolares, la biblioteca y el almacén. Las mismas fuentes recuerdan que en diciembre de 2011, el colegio ya recibió información sobre lo anterior, con un amago de cierre del local de los padres pero sin embargo, «ante la queja del centro, fue retirado y anulado». «Los padres no entendemos —subrayan— porqué se tardó finalmente 6 meses para comunicar la prohibición y la orden de desalojo de dichos espacios, ni porqué la AMPA no recibió dicha notificación, puesto que somos usuarios de dichos espacios así como los niños que realizan las actividades extraescolares que gestionamos». Tampoco comprenden cómo «con la cantidad de problemas denunciados, estas son las únicas recomendaciones que hace la Consellería, complicando de manera considerable el día a día del colegio». Más bien, se preguntan «si no se trata de represalias por parte de la Administración ante la nueva queja del AMPA» j. m. v. nàquera