La anulación por parte del Tribunal Supremo del catastrazo -la ponencia de valores de 2005- amenaza con llevar a la ruina al Ayuntamiento de Xàbia. El primer golpe, el de dejar de ingresar en dos años 11 millones de euros, ya que ahora se vuelve a la desfasada ponencia de 1995, se ha superado a duras penas. Pero el consistorio no esperaba que los vecinos se lanzaran ahora a reclamarle lo que han pagado de más de IBI durante los últimos cuatro años. Los administradores de fincas están animando a sus clientes a que exijan la devolución de las cantidades pagadas indebidamente. Si hubiera que resarcir a todos los vecinos, al ayuntamiento le tocaría apoquinar más de 25 millones de euros.

De hecho, el concejal de Hacienda, Óscar Antón, de Xàbia Democrática, ya ha intentado varias veces que ese flanco quedara cubierto. Dijo que los recursos debían ir contra la Dirección General del Catastro, es decir, contra el Estado, por aprobar en 2005 una ponencia que disparó los impuestos que pagaban los vecinos. El valor catastral superaba incluso el 50 % del entonces hinchado precio de mercado.

Pero, a falta de que se concrete la demanda de responsabilidad patrimonial contra el Estado, muchos propietarios prefieren cubrirse las espaldas y reclamar contra la administración más próxima y la que, además, les ha girado los recibos erróneos de IBI de los últimos cuatro años.

Este diario ha cotejado algunas de las reclamaciones que proponen los administradores de fincas. Son escritos tipo. Los vecinos deben aportar los recibos de IBI desde 2008 a 2011 y el justificante de pago. El trámite no tiene más misterio. En el escrito se exige la devolución de lo cobrado en exceso por el ayuntamiento.

El Tribunal Supremo, en un fallo del pasado 22 de marzo, consideró anulada la ponencia de valores de 2005 de Xàbia. El propio ayuntamiento recurrió la revisión catastral. La última sentencia advertía de que a finales de 2007, al anular el Tribunal Superior de Justicia los valores municipales, ya quedaba invalidada toda la ponencia. Pero la Dirección General del Catastro no interpretó en ese momento así la sentencia y siguió remitiendo el padrón del IBI con los valores de 2005. El ayuntamiento se mal acostumbró a ingresar unos 20 millones de euros anuales por el catastrazo. Era una recaudación ficticia. Y se gastó sin guardar nada.

Veinte euros por presentar un escrito tipo

El viejo proverbio de a mar revuelto ganancia de pescadores también se cumple ahora con el IBI. Un administrador de fincas ha enviado una carta a sus clientes en la que da por hecho que el ayuntamiento tiene la obligación de devolver el IBI cobrado de más. Este administrador ofrece tramitar la reclamación, que es un escrito tipo, por 20 euros. Pero recuperar el dinero pagado de más no es tan sencillo. El consistorio probablemente rechazará todos estos recursos. Los vecinos tendrán entonces que acudir a los tribunales. No van a recuperar lo pagado de más de la noche a la mañana.