Diez municipios de la Ribera han registrado en los últimos meses niveles de nitratos superiores al máximo que recomienda la Organización Mundial de la Salud, que es de 50 miligramos por litro. A la espera de que la potabilizadora lleve agua sin nitratos a un total de trece municipios, las poblaciones conviven desde hace años con las fluctuaciones de la concentración de nitratos, que suele dispararse en verano, cuando el nivel de los pozos desciende, pero que también sorprende durante la época de lluvias, precisamente porque éstas arrastran los nitratos de la superficie hacia los pozos de los que se abastece la comarca, explica el responsable de la empresa Aquagest Levante en Valencia Sur, Massimo Marras.

La agricultura, tradicional sostén económico de la comarca, está en el origen de este problema. El uso intensivo de abonos y otros productos fitosanitarios ha contaminado los pozos, no sólo por nitratos, sino también, como ha ocurrido recientemente en Carcaixent y Llaurí, por pesticidas y herbicidas. Algunos recurren a mezclar aguas de diferentes aljibes para rebajar el nivel de nitratos, como por ejemplo Carcaixent, donde el agua de calidad de la Font de la Parra o de la Garrofera ayuda a rebajar los nitratos del pozo de la calle Gandia, explica el regidor Ino Signes. Carcaixent ha alcanzado niveles históricos de 140 mg/l, (1987-1994), "ahora estamos en nuestra cota más baja, unos 55 mg/l". Las seis plantas de ósmosis repartidas por la población tras el episodio de contaminación por herbicidas el pasado mes de junio rebajan el nivel de nitratos a unos 20 mg/l, indica Signes. Otros municipios también han recurrido a las plantas de ósmosis para garantizar agua sin nitratos a sus vecinos, como son Benifaió, Almussafes y Alginet. Benifaió vive en los últimos meses un periodo excepcional sin partes negativos por nitratos, después de numerosos veranos consecutivos con niveles por encima de los 50 mg/l.

Sueca lleva tres partes negativos en los últimos meses. El último del mes de junio, cuando el agua se consideró no apta por turbidez; el mes anterior, el problema fueron los nitratos, que también aumentaron por encima del máximo en agosto del año pasado. "Últimamente el técnico dice que los análisis están saliendo bastante bien", dice el alcalde, Salvador Campillo, quien no obstante confirma que "la gente suele comprar el agua embotellada" y pocos beben del grifo. Riola, que se abastece del mismo punto que Sueca, hereda la concentración de nitratos, unos niveles altos que también padece Benicull de Xúquer, que acumula cuatro partes que declaran su agua no apta por nitratos desde abril del año pasado. Al igual que Albalat de la Ribera, Polinyà de Xúquer y Corbera, dispone de una planta potabilizadoras pero, el alcalde, Joan Vicent Geribés indica que "el nivel de nitratos del pozo es tan alto que apenas se consigue rebajar". "Nos hemos de plantear algo porque la obra de la potabilizadora parece que no acaba nunca... Si las plantas de ósmosis funcionan, tal vez sean la solución", comenta. Favara también registró en abril problemas por los nitratos, al igual que Llaurí y Corbera. Y en Albalat de la Ribera, esto pasó en agosto del año pasado.

En Algemesí, el ayuntamiento entrega agua embotellada a los cetros educativos dada la baja calidad del agua del grifo. No obstante, desde el año pasado su agua está por debajo del máximo. En Carlet, el agua de la urbanización Ausiàs March estuvo contaminada de nitratos entre marzo y junio de 2011. En Alzira, los nitratos han dado un respiro este verano.