La fallera mayor de Catarroja, Charo Fernández, presentó ayer por la tarde una carta con su dimisión irrevocable al presidente de la Unió d'Associacions Falleres de la población „organismo que ha sustituido a la Junta Local Fallera„, Vicente Burgos Larrey, y varios directivos, dos días después de que la entidad la hubiera sancionado a no podía participar en actos fuera del municipio. En el mismo momento, devolvió la banda y la joia que le habían entregado. «Si no soy buena para ir a actos a Valencia no lo soy para Catarroja», explicó ayer la afectada. La sanción se le aplicaba por unanimidad «y con el consentimiento de los presidentes» al haber asistido dos semanas antes a la cena de la fallera mayor de Valencia con un sólo moño en lugar de los tres, lo que se consideró una falta de protocolo.

Fernández defiende que se la avisó del acontecimiento con poco tiempo y que lucía un vestido del siglo XVIII, «que ha de llevarse con un sólo moño». La fallera mayor explicó que es peluquera y «precisamente esa fue una pregunta del examen oficial». Por su parte, la JLF indica que al inicio del ejercicio firmó un documento en el que se especificaba que siempre ha de llevar tres moños, además de regular su indumentaria.

La afectada considera que el protocolo «ha sido una excusa» porque el origen de sus malas relaciones con los componentes de la JLF se remonta a hace meses. Dado que la otra candidata a fallera mayor enunció a estar en la corte al no ser elegida, dice que ha acudido sola a la mayoría de actos «sin que nadie de la junta viniera a recogerme o a llevarme, como siempre se ha hecho». Además,se queja de que después de las presentaciones haya «tenido que esperar en la calle, hasta las dos o las tres de la madrugada, con las niñas incluidas, a que abrieran el casal que tocaba para asistir al vino de honor», entre otros «desplantes» que asegura haber vivido.

Fernández dice haberse reunido con la alcaldesa Soledad Ramón, y el concejal de Fiestas «pero no se han tomado medidas». También mantuvo una reunión con los componentes de la JLF en la que llegaron a un pacto que «no se ha cumplido»

La otra versión

Por su parte, el presidente de la JLF indica que se han producido incidentes a lo largo del ejercicio como un comentario de ella en una red social contra la entidad por la que se la reprendió en aquella reunión, o su no asistencia a un acto con todas las falleras mayores e infantiles en el casal de les Barraques. El colofón fue, siempre según la versión de la JLF, la cena de la fallera mayor de Valencia. «Primero no quería asistir y a última hora dijo que sí. Cuando la vi con un solo moño y allí era la única, pasé mucha vergüenza. Por eso decidimos sancionarla», dijo.