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Documento para la historia

Noticias escondidas tras el espejo

José Oltra, vecino de Benigànim, recupera y guarda durante más de 20 años una hoja del diario «El Mercantil Valenciano» del 26 de agosto de 1911

Noticias escondidas tras el espejo

Noticias escondidas tras el espejo

El hueco entre el marco trasero de un cuadro y el espejo que sujeta la lámina atesoraba un documento para la historia. Al menos para la de «El Mercantil Valenciano». El cuadro resguardaba una página del diario del sábado 26 de agosto de 1911. Un tesoro documental que se ha mantenido más o menos a salvo del deterioro que impone el paso del tiempo y que José Oltra, vecino de Benigànim, ha protegido durante más de 20 años. El «descubridor» explica que su madre tenía un cuadro isabelino colgado en una caseta de campo familiar y que «al desmontarlo para ponerle un espejo nuevo porque estaba muy estropeado, vi que había una hoja del periódico. Eso fue hace más de 20 años y desde entonces lo he guardado», expone Oltra. «Cuando lo vi pensé que era una reliquia, algo importante. Puede que para mí no tenga tanto valor como pueda tenerlo para el periódico, pero sabía de su importancia y lo guardé», cuenta.

Ahora ha decidido donar el documento „una hoja que por una parte recoge noticias y por otra anuncios de la época„ al diario para que lo custodie, según pide este jubilado de 69 años, secretario de la asociación de jubilados de su localidad y que se declara un lector empedernido del diario y coleccionista de libros y fascículos que se reparten con el Levante-EMV. También pone énfasis en señalar que la asociación de jubilados «está abonada desde hace 36 años al periódico», del que destaca su carácter «liberal e imparcial».

José Oltra remarca algunas noticias curiosas que recoge la hoja del periódico de 1911, así como anuncios breves y «sorprendentes, como el que anuncia que se vende carne líquida, algo hoy impensable» dice. La hoja muestra anuncios de motores Körting; de compañías de vapores; de hospedería; del banco hipotecario de España; de ventas y subastas; del anuario del comercio de la industria, de la magistratura y de la administración de España por 25 pesetas; o la venta de un producto „«Dentina Cañizares»„ para combatir el dolor de la dentición en los niños. Un producto que pone el reclamo en las madres para asegurarles que con el mismo «les brotarán rápidamente fuertes y sanas dentaduras, cesándoles el vómito, dolores de vientre, inflamación y toda clase de diarrea», afirmaban.

Las noticias del 26 de agosto de 1911 que recoge la hoja resguardada destaca una crónica taurina de una corrida del día anterior, 25 de agosto, en la plaza de Alcalá de Henares en la que sufrió una «cogida grave» el torero Antonio Boto, Regaterín. La crónica explica que en el segundo toro, «al entrar a matar fue suspendido por la pantorrilla izquierda y volteado».

Añade que «los médicos le apreciaron una herida de más de 20 centímetros de extensión y de bastante profundidad, con desgarramiento de los tejidos musculares» y que «diagnostican que la herida es grave y que es posible que se quede inútil de la pierna». En la corrida, con toros de la ganadería de Bertolez, Regaterín daba la alternativa al mejicano Luis Frey.

El diario de 1911 recoge un «suceso original» en Mugardos, un pueblo de A Coruña. Explica la boda entre un joven que regresó de América hacía unos tres meses y una «bellísima muchacha» a la que había conocido «apenas llegó a Mugardos». Tras la boda, el día 25 de agosto, por la noche, cuando iban a celebrar «los desposorios» la novia se sintió «enferma de repente» y se avisó al médico. «Cuál sería la sorpresa del marido al ver que le presentaban un robusto infante que acababa de dar a luz su esposa». Concluye la noticia diciendo que «el engañado esposo ha embarcado para América».

Las noticias del día de la página del periódico también dan cuenta de un crimen machista, en Zaragoza, «un vecino llamado Mariano Rodríguez mató de un tiro el miércoles último a su mujer Ignacia Román y luego se suicidó». Explican que «los vecinos no oyeron el ruido» y el suceso lo descubrió «un hijo de ambos, que fue a visitarles».

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