El misterio de las banderas de Nàquera. Si se tratase de un pueblo de Inglaterra con nombre británico sería un buen título para una novela de Agatha Christie. Pero en realidad lo que comenzó como una anécdota protagonizada por el alcalde Damián Ibáñez se ha convertido ya en un episodio policial e institucional.

Hace un par de meses, el munícipe naquerano colocó por sus propios medios y como una iniciativa personal hasta tres banderas „dos de España y una de la Comunitat Valenciana„ en las tres rotondas principales de acceso al pueblo. Lo hizo, como declaró a Levante-EMV en su momento, para celebrar «la españolidad» de Nàquera y de la Comunitat Valenciana, y «para mostrarse orgulloso de ser español en el marco jurídico de la Constitución Española y ante la proliferación de banderas independentistas en numerosos pueblos de Cataluña tras la declaración unilateral soberanista de la Generalitat catalana».

La última de las enseñas, la izó más recientemente, hace pocas semanas cuando el PSOE ordenó abstenerse a sus diputados y se supo que por fin España podría tener un Gobierno estable, con Mariano Rajoy como presidente. «Era mi manera de celebrar que no íbamos a unas terceras elecciones y que no habría que gastarse muchos millones de euros en unos nuevos comicios, por contra, ese dinero debería destinarse a gasto social en mi opinión», comentaba a este diario el líder de Unión Popular de Nàquera, formación de centro-derecha de esta localidad.

Sin embargo, la sorpresa fue mayúscula el pasado lunes. Varios vecinos y amigos le alertaron por teléfono de que las banderas: «¡Te las han quitado, Damián!» Algún particular o alguna institución las ha descolgado de las farolas de la rotondas, ubicadas a más de 10 metros de altura donde el propio alcalde las había subido por la noche con ayuda de la grúa de un amigo.

El misterio reside en que al día de hoy: «Desconozco quién las ha quitado o robado, desde luego no tengo constancia oficial de ninguna institución u organismo que las haya requisado y tampoco nadie ha visto a ningún partitular llevárselas».

Eso sí, el alcalde dice haber recibido «múltiples llamadas que me demandan que las volvamos a poner». Así, que eso piensa hacer: «Solicitarlo formalmente a Diputación, que es la responsable de las rotondas del término y articular la fórmula legal para poder colocarlas de nuevo».

En cualquier caso, el misterio es notable porque «desaparecieron a plena luz del día en la mañana del lunes y nadie dice haber visto nada, teniendo en cuenta que para descolgarlas de las farolas, hacen falta grúas grandes dado que ondeaban a gran altura».