El Consell Valencià de Cultura (CVC) reclama a las instituciones y a los partidos políticos abordar «un plan de choque realista y amparado por la financiación necesaria» que conduzca, a su vez, a un pacto de Estado contra la despoblación rural, «consensuado y apoyado de forma unánime». Así figura en la Declaración sobre la despoblación en el medio rural, que el órgano consultivo aprobó en su sesión plenaria de ayer.

El CVC deja constancia de su «honda preocupación por la recurrente pérdida de población en el medio rural» y hace «un llamamiento firme a los partidos políticos, a los gobiernos, a la administración y al conjunto de la ciudadanía» sobre la necesidad de llegar a un consenso sobre este problema. El documento añade que «en el territorio valenciano, aunque la población en su conjunto no haya decrecido, se ha producido un importante desequilibrio entre las comarcas del interior y la costa, en detrimento evidente de aquellas», según los datos del padrón del INE.

El Consell alerta que en este contexto la «diversidad rural» -en palabras del sociólogo Artemio Baigorri- se ve francamente amenazada en su conjunto. De ello ha dado prueba la llamada revuelta de la España vaciada, «que sin partidismos ni abanderamientos llenó las calles de Madrid el pasado 31 de marzo». Para la institución, «con independencia de ideologías o tendencias, medidas de fomento de las comunicaciones y el transporte público, mejora de las infraestructuras viales y de los servicios, especificidad fiscal con reducción del IRPF para residentes y del Impuesto de Sociedades para las empresas, o bonificaciones en cuotas de autónomos y consumos eléctricos, son compartidas por todos y pueden sentar las bases de un Pacto de Estado en la materia».

Educación y sanidad

El organismo que preside Santiago Grisolía destaca que las estrategias de respuesta al reto demográfico y los planes nacionales sanitarios y escolares o de desarrollo rural «deben incluir especial atención por la permanencia de la educación y la sanidad de calidad, por el incentivo de las actividades agrícolas, ganaderas, forestales y cinegéticas, por la pesca, el patrimonio y el turismo rural, así como el estudio e investigación de la naturaleza».

También alude a la conectividad mediante banda ancha eficiente y capaz, las ayudas para construcción de nuevas viviendas o la rehabilitación de las existentes, la colaboración público privada o los acuerdos con organismos como las cámaras de comercio o consorcios para el servicio a domicilio de productos diversos y medicamentos, son objetivos generalmente compartidos. Y agrega que «consultorios médicos, farmacias y bancos, incluso cajeros automáticos, además del comercio y la hostelería básicos, resultan imprescindibles para el estilo de vida actual de la población española, también en el medio rural».