La proliferación de pisos para alquiler turístico en bloques de viendas del casco antiguo de Benidorm genera las primeras quejas vecinales. Residentes de esa zona denuncian que cada vez padecen más por el ruido de los turistas que se hospedan en pisos de alquiler vacacional y en albergues de esa zona. Son numerosas las voces que afirman que el ruido de esas personas que están de fiesta hasta altas horas de la madrugada ocasionan muchas molestias. Insisten en que «nos están fundiendo a ruido y a bares, nos están llenando el centro de borrachos». También se quejan de la limpieza, señalan que «muchos días por la mañana amanecen las calles llenas de cristales, de vasos y papeles».

Desde la Asociación de Apartamentos Turísticos de la Costa Blanca (Aptur), su presidente Miguel Ángel Sotillos, confirma que cada vez hay más movimiento de alquileres vacacionales en el casco antiguo. Explica que «en esa zona hay muchos pisos que se han quedado en abandono y ahora los propietarios han decidido ponerlos en venta». El valor comercial de estos apartamentos está en torno a 40.000 ó 50.000 euros. El presidente de Aptur destaca que «con una inversión muy asequible, se puede adquirir y remozar un inmueble en una muy buen sitio».

Los alquileres vacacionales en esta zona se pagan en 30 ó 40 euros al día en temporada baja, mientras que en temporada alta los precios pueden oscilar desde los 60 hasta los 90 euros al día. La ocupación media anual en estos establecimientos ronda el 60 %, mientras que en los periodos de mayor afluencia turística esa cifra se puede disparar hasta el 75%, e incluso llega a alcanzar el 90%. Los vecinos insisten en que se han visto sorprendidos con esta proliferación de pisos alquilados a turistas, critican que en un edificio donde vive gente todo el año de pronto se encuentren con pisos de alquiler vacacional. Consideran que esa situación tendría que estar más regulada por el ayuntamiento.