Los vecinos y las vecinas de Xeraco no podrán consumir agua potable en los próximos días. Así lo comunicaba ayer el ayuntamiento a través de un escrito en las redes sociales, que después se amplío a un bando emitido por el alcalde, Avelino Mascarell. En el mismo informaba de que la Conselleria de Sanitat había declarado el agua de Xeraco como «no apta» al encontrar en los análisis se han hallado exceso de sustancias que aconsejan que no se use para consumo humano.

En el mismo comunicado, el consistorio advertía de que el uso del agua potable estaba prohíbido tanto para beber como para cocinar pero no así para cuestiones de higiene. Además, advertía de que tampoco aquellos que dispongan de un sistema de osmosis, que sirve para filtrar las impurezas del agua, tampoco pueden hacer uso del líquido que corre por sus cañerías.

De momento, por tanto, la ciudadanía xeraquera tendrá que echar mano de agua embotellada para pasar los próximos días.

Eso sí, desde el consistorio aclaran que la incidencia «no tiene nada que ver con la Covid-19», un mensaje que, sin duda, tranquilizará a los vecinos y vecinas en un tiempo en que existe mucho temor a contraer la enfermedad.

Los problemas del agua en Xeraco no son nuevos. Hace unos años, el ayuntamiento llevó a cabo una cata en una zona en la que se encontró agua para abastecer al municipio. Sin embargo, los análisis decretaron que esa agua no era apta para el consumo.