Ni siquiera el escenario más benévolo parece acompañar a los muchos aficionados a la tauromaquia de Algemesí. Incluso en el mejor de los supuestos, la organización de la Setmana de Bous ni siquiera se llegó a poner en marcha porque no se subastaron los cadafales de la plaza de toros.

Aunque, al igual que la Festa y las procesiones, el futuro más cercano no parece el propicio para la celebración de actos multitudinarios pese a un incremento de las medidas de protección, su situación es algo peor. Habitualmente, durante los primeros meses del año se subastan los cadafales que ocuparán las peñas en el coso taurino. Con el dinero recaudado, se financian todos los actos festivos, includos aquellos no relacionados estrictamente con los toros. Por tanto, en el hipotético caso de poderse llevar a cabo, todavía se necesitaría ese proceso, del cual sale también la comisión taurina, y realizar las contrataciones de los novillos y preparar todos los actos. Algo cada vez más difícil.