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El virus agrava la deuda de las fallas de Alzira

La JLF anula la ayuda al alquiler de casales para compensar la pérdida de parte de la subvención municipal y de algunos ingresos publicitarios

Reunión entre representantes de la JLF y el gobierno de Alzira, en una imagen de archivo.

Reunión entre representantes de la JLF y el gobierno de Alzira, en una imagen de archivo. vicent m. pastor

Las fallas fueron las primeras en acusar los estragos del coronavirus al declararse en Estado de Alarma justo cuando iban a celebrarse. Y sus consecuencias económicas ya son visibles con el agravamiento de la situación financiera de la Junta Local Fallera de Alzira. Tanto es así que se ha visto obligada a retirar algunas de las ayudas que ofrecía a las comisiones.

Suponer que la cancelación de los actos se traduce en un ahorro económico para las arcas de la JLF es un error. Más bien es un auténtico quebradero de cabeza. Si bien las cuentas del ejercicio 2019/20 arrojan un superávit de unos 4.000 euros (incluyendo los 51.784 que el ayuntamiento abonará cuando cuente con las facturas y documentación pertinentes), las deudas se agravan. Muchos pagos de la semana fallera se realizaron con anterioridad y los ingresos por contratos publicitarios cayeron.

Curiosamente, la JLF ha subsanado una parte importante de los más de 77.000 euros que adeudaba del ejercicio anterior (ahora sólo debe 6.900), según se desprende de su memoria económica. No obstante, todavía debe satasfacer cantidades importantes. A esos casi 7.000 euros se tendrían que sumar los 12.100 pendientes del curso 2017/18. El documento refleja algo más de 66.000 euros pendientes de pago a proveedores y compromisos adquiridos. Asimismo, debe hacer frente a una deuda bancaria de 26.288 euros, 9.383 de los cuales se abonarán en noviembre como cuota anual. Con todo, la memoria también refleja que la junta tiene pendiente el cobro de 56.700 euros.

Sin dotación

La cifra que más problemas puede generar a las cuentas de la JLF es, no obstante, la de los 30.000 euros que el ayuntamiento retiró de su subvención, al igual que a otras entidades festivas, para atender las emergencias generadas por la pandemia. De los 130.665 euros en facturas que se presentarán al consistorio, dicha parte se queda sin dotación. Para paliar parte del déficit de ingresos, la junta retirará la ayuda económica de 10.000 euros que entregaba a las comisiones para el alquiler de casales.

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