La Asamblea del Consorcio Valencia Interior (CVI) celebrada hoy en la planta de Llíria ha acordado aprobar definitivamente una modificación de la ordenanza reguladora de la tasa de servicios ambientales, mediante la cual se ha incluido una disposición transitoria para ajustar los importes a los establecimientos que han tenido que cerrar o disminuir su actividad durante el confinamiento por la COVID-19.

Por ejemplo, los bares, restaurantes, hoteles y hostales pagarán aproximadamente un 25% menos que este año dado que han estado cerrados tres meses y, en consecuencia, han generado menos residuos. Además, los centros de enseñanza, las instalaciones deportivas, los campamentos y las discotecas pagarán en torno a un 50% menos dado que la disminución en la generación de residuos ha sido más acusada que en el resto de establecimientos al estar sin actividad más tiempo.

Independientemente de este ajuste de importes para 2021 por la situación anómala de este año, antes del verano el Consorcio decidió retrasar a octubre el periodo de cobro de la anualidad en curso y facilitar la solicitud de aplazamientos pensando en los vecinos y empresas en dificultades por la pandemia.

Durante la sesión se aprobó también la actualización de la ordenanza de servicios adicionales para los municipios del consorcio. Entre los servicios que se ofertan se incluye el refuerzo de la recogida separada de los envases ligeros y el papel cartón, bien mediante el aumento del número de los contenedores o bien incrementando la frecuencia de recogida.

Con ello se pretende dar solución a la demanda de los ayuntamientos que solicitaban un aumento en la prestación de servicios de recogida selectiva de residuos, dado que se ha detectado que tal como estaba planteado en 2010 era insuficiente y, por lo tanto, es necesaria una mayor cobertura y un incremento en la frecuencia de recogida.