El Ayuntamiento de Chiva celebró ayer por la mañana un pleno extraordinario con un único punto a tratar: la reprobación del concejal del PSPV, Norberto Máñez, condenado hace unas semanas por violencia de género hacia su mujer.

Máñez no ha dado ningún paso hacia su dimisión o hacia la renuncia de su acta de concejal, que es personal e intransferible, y a expensas de que la ejecutiva del PSOE dictamine su condición de expulsado del partido, el pleno de Chiva ha querido dejar clara su postura: «El Ayuntamiento de Chiva no puede admitir que Norberto Máñez, concejal y portavoz del PSPV, siga representando a nuestro pueblo y habiendo una sentencia judicial, nos vemos en la obligación política de pedir su reprobación y dimisión inmediata».

La propuesta se aprobó por unanimidad, por 10 de 17 concejales que asistieron al pleno extraordinario, ya que muchos no pudieron acudir por motivos personales. Así votaron a favor los 4 ediles de Compromís y Más, 2 del Partido Popular, 2 de Esquerra Unida y 2 de Vinchi. Los dos concejales de Aduc y los dos de Ciudadanos no asistieron al pleno, como tampoco el afectado del PSPV, Norberto Máñez.

EUPV hizo uso de la palabra para suscribir la propuesta presentada, pero la concejal de Más Chiva (Podemos), Cristina Suárez, tomó su palabra para señalar que «no soy juez ni quién para valorar la situación». En la misma línea se expresó Fernando Casanova, de Vinchi, quien recordó que el acta es personal y cada uno «debe ser consecuente con sus actos y con lo que representa».