El Gobierno de Gandia ha dado por concluidas las principales actuaciones de regeneración en terrenos forestales de Marxuquera, en la zona afectada por el incendio de agosto de 2018, que se originó en Llutxent y se extendió por otras localidades cercanas. En total, se han invertido 3 millones de euros procedentes de diferentes administraciones (Gobierno central, Generalitat y Ayuntamiento), en dos fases, y en parcelas públicas y privadas.

A mediados de diciembre visitó la zona una comitiva formada por la alcaldesa, Diana Morant, la concejala de Gestión Responsable del Territorio, Alícia Izquierdo, el presidente de la Junta de Distrito de Marxuquera, José Manuel Prieto, y el director general del Medio Natural, Daniel Muñoz, entre otros, para comprobar los trabajos realizados.

La restauración ha tenido dos fases. La primera correspondía a las actuaciones de emergencia realizadas tres meses después del incendio, sobre todo cortar árboles y otros elementos dañados o que suponían un peligro, tanto en la parte pública como en la privada, y evitar que los terrenos sufrieran erosión por lluvias después del fuego. Fueron acometidas por brigadas de Tragsa y sufragadas por los gobiernos central y autonómico, y la Confederación Hidrográfica del Júcar, con 2,2 millones de euros.

La segunda y última fase, la que visitaron las autoridades municipales, fue posible gracias a una aportación de la Generalitat, con los fondos de contingencia del año 2018. En estas actuaciones Gandia ha recibido 857.000 €, de los cuales unos 250.000 euros se ha destinado a terrenos de propietarios privados. El resto ha ido a parar a suelo público situado en el paraje natural municipal Parpalló-Borrell (600.000 €) y ha sido ejecutada directamente por el Ayuntamento de Gandia.

Entre estas está la reparación de las sendas, la pista forestal afectada, un pequeño refugio de montaña, reposición de la señalética y de los paneles informativos, reconstrucción de los muros de piedra de los abancalamientos para controlar la erosión, preparación de los terrenos para las plantaciones, instalación de cajas nido para pájaros, y de comedores y bebedores para la fauna, construcción de pocetas de agua para la fauna, plantación de cerca de un millar de árboles, además de la reconstrucción y puesta en funcionamiento de dos depósitos de agua para la prevención de posibles nuevos incendios.

El proyecto de regeneración ha buscado también la biodiversidad, con la plantación, por ejemplo, de cerca de un millar de árboles, además de plantones de siete especies diferentes, para crear un paraje nuevo con una riqueza superior a la que tuvo en su día.

En el paraje han venido trabajando participantes en talleres de empleo subvencionados por la Generalitat, como la iniciativa Avalem Joves. Además, se llevó a cabo el programa de voluntariado «Marxuquera Verda», que buscaba implicar a los centros educativos en pequeñas labores de reforestación con fines didácticos. También echaron una mano alumnos de Ambientales del Campus de Gandia de la UPV, y la asociación Amics de la Natura.

Una parte de la madera quemada sirvió para construir fajas de protección, y otra para subastarla, destinando el beneficio obtenido por esta a las mismas labores de regeneración ambiental. El ayuntamiento seguirá invirtiendo en el mantenimiento de las plantaciones y en la prevención futura de incendios forestales.