Baba Abdalahi es un vecino de Puçol que en los últimos meses vive pendiente del teléfono, las noticias en los distintos medios de comunicación y la posibilidad real de que su otra familia, la de nacimiento, entre en guerra con Marruecos.

Nació en Auserd, en la zona de campamentos de refugiados en el desierto del Sáhara. Como muchos otros niños, pasó el verano en l’Horta, concretamente de Puçol, con el programa Vacaciones en Paz. «Después de tres veranos, me quedé aquí a partir de 1994. Me acogió la familia Claramunt, a los que considero también mis padres y mis hermanos», recuerda Baba. «Al principio fue difícil ver a los demás volver a casa, al desierto, y yo quedarme aquí en Puçol, pero luego comencé a sentirme un vecino más. A los doce años me incorporé al colegio y luego a las distintas actividades que ofrece la población».

El joven, a la izquierda, durante una de las ediciones de la Carrera Solidaria por el Sáhara

Desde entonces ha vivido en Puçol, formando parte de distintos colectivos, entre los que destaca el deporte, como la UD Puçol, en la que ha militado en varias categorías, desde el primer equipo hasta veteranos.

En compañía de sus «hermanas» Lola Claramunt y Sara León es uno de los máximos luchadores a nivel local para que el pueblo saharaui pueda volver a casa, a las tierras situadas junto al océano Atlántico, y abandonar los campamentos de refugiados en mitad del desierto del Sáhara, donde permanecen desde 1975.

Su implicación con Puçol le ha llevado a jugar en varias categorías de la UD Puçol. l-emv

La muestra más visible de su trabajo es ASOM (Asociación para la Solidaridad con el Mundo), una ONG local que organiza y gestiona proyectos vinculados al pueblo saharaui, como las Vacaciones en Paz o las Caravanas por la Paz, ara llevar alimentos y productos de primera necesidad a los residentes en el desierto.

Con el apoyo de ASOM también ha puesto en marcha el Torneo de Fútbol 7 Solidario con el Sáhara, que cada mes de julio reúne más de una docena de equipos para disfrutar de su deporte favorito, pero también para recaudar fondos para ayuda para los campamentos de refugiados.

Baba, en la entrega de trofeos de uno de los campeonatos de fútbol

«La última actividad deportiva que hemos puesto en marcha es la Carrera Solidaria por el Sáhara, normalmente en agosto, con un recorrido por la playa de Puçol abierto. Como siempre, lo importante no es quién gana, sino participar y ayudar a los refugiados», continúa Baba. Tareas que siempre tienen un fin común: sensibilizar sobre la situación de los campamentos de refugiados, que siguen viviendo en el desierto desde 1975. «Hoy, Marruecos sigue exportando productos del Sáhara ilegalmente, ya que no se beneficia a la población saharaui, pero son productos extraídos de su territorio, que incluye más de 1.100 kilómetros de costa y distintas explotaciones mineras», continúa Baba. «Por ello, el Frente Polisario quiere detener esas exportaciones de pescado, fruta y minerales cuyos beneficios van a Marruecos, pero no al Sáhara», asegura.

Baba continúa atento a las noticias oficiales que llegan por distintos medios de comunicación. Pero también a la información que le remiten fuentes del pueblo saharaui. Mientras espera el desenlace, redobla esfuerzos en su campaña cotidiana para sensibilizar a los vecinos valencianos del problema del Sáhara.