El viejo consejo de que «donde fueres, haz lo que vieres» está más vigente que nunca. Es la regla de oro del manual del «buen turista» de Xàbia. El concejal de Turismo, Toni Miragall, y el alcalde, José Chulvi, presentaron ayer, en el día que arrancaba la campaña a medio gas de Semana Santa y Pascua (los vecinos de València que tienen aquí su segunda residencia ya se dejaron ver ayer por los paseos y playas), el decálogo del turista responsable. La norma número dos es la de «respetar las normas y hábitos» de Xàbia. Se anima a los visitantes a conocer la historia, cultura y tradiciones del municipio, y se les recuerda que viajar significa relacionarse y adaptarse y no «imponer nuestro estilo de vida allá donde viajemos». Sí, es el proverbial «haz lo que vieres».

El primer mandamiento es el de planificar un viaje ético. Xàbia insta a elegir servicios de calidad acreditada y que estén comprometidos con los derechos humanos y el medio ambiente. El turista no debe dejarse embaucar por empresas que le prometen, por poner un ejemplo, acampar en el Montgó o entrar con una embarcación a motor en una cueva litoral. Son prácticas prohibidas por su impacto en la frágil naturaleza.

El manual del buen turista presta, de hecho, mucha atención a la sostenibilidad. La tercera regla es la de disfrutar de los parajes naturales con responsabilidad. La cuarta anima a moverse a pie, en bicicleta y en transporte público. El visitante (y los vecinos, que son los primeros que deben dar ejemplo) deben coger menos el coche.

El decálogo también pide a los turistas que sustituyan el plástico por envases reciclables. Les insta a entrar en las tiendas y comprar en el pequeño comercio. También les anima a que descubran la gastronomía local y consuman los productos de temporada. Y les recuerda que deben respetar el descanso de los vecinos.

La décima norma, que es la que ya doctora al turista perfecto, exhorta a dar ejemplo. El visitante debe estar comprometido con el turismo responsable y sostenible y demostrar con hechos eso que repiten tantos y tantos turistas de que son unos «enamorados de Xàbia». Y la cosa no es baladí. El departamento de Turismo recuerda que estas buenas prácticas y los gestos del día a día del buen turista contribuyen nada menos que a fomentar «un planeta más saludable y solidario». Xàbia ya mira más allá del turismo sostenible y responsable. Ahora ya está en la onda del turismo ético.

Y sin perder de vista que el mundo ha cambiado en este último año. «Igual que desde hace meses pedimos a los vecinos y empresarios de Xàbia que es imprescindible que respeten aforos, la distancia social y las normas, ahora se lo pedimos a quienes nos visitan. Los acogemos con los brazos abiertos, pero deben ser conscientes de que estamos en una pandemia y que en unos días no podemos echar por tierra un sacrificio de meses», remachó el alcalde, José Chulvi.