La pandemia no ha logrado amargar las costumbres más dulces del Auditorio de Teulada Moraira. Este espacio cultural cuenta con una imagen muy reconocible para sus programaciones de Pascua: un huevo. Los de chocolate, los de las monas o los decorados con primorosos dibujos son típicos de estas fechas. El Auditorio ha encargado a los prestigiosos maestros reposteros Paco y Jacob Torreblanca (son padre e hijo) que elaboren un huevo de Pascua que sea una golosa pieza de arte. Y lo han conseguido. No hay reto repostero que se les resista a los Torreblanca. Paco conquistó en 1990 el título de mejor repostero del año en Europa (es el único español que lo ha logrado).

Padre e hijo han llamado a su huevo de Pascua «Litoral». Está inspirado en el Mediterráneo. Mide unos 40 centímetros. Los reposteros lo han creado con chocolate de la casa francesa Varlhona, fundada en 1922 y exponente del chocolate más refinado.

Esta versión del huevo de Pascua es efímera, claro está. El Auditorio sorteará esta pieza artística y exclusiva. El agraciado se relamerá con esta obra de arte repostero.

El Auditorio de Teulada Moraira acostumbra a colaborar con los mejores cocineros. Torreblanca es uno de los renovadores de la gastronomía de calidad. La cocina, que duda cabe, es arte. De ahí que por este escenario, que ha permitido a la Marina Alta disfrutar de la alta cultura (la ópera, conciertos de primera o el ballet), hayan pasado los mejores chefs. Y cualquier momento, también la Pascual, es bueno para hacerle un guiño a la cocina de calidad e innovadora.