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Tras los pasos de Homero

Xavier Roig Rubio cursa estudios en el IES Josep Segrelles de Albaida y ha sido reconocido como el mejor alumno de España en griego clásico tras ganar la edición 2021 del concurso «El Parnaso»

Xavier Roig Rubio posa junto a los diplomas conseguidos. | PERALES IBORRA

Xavier Roig Rubio posa junto a los diplomas conseguidos. | PERALES IBORRA

Xavier Roig Rubio (19 de abril de 2003, Atzeneta d’Albaida) cursa segundo de bachillerato en el instituto Josep Segrelles de Albaida. No es un alumno al uso. Ha sido reconocido como el mejor estudiante de griego clásico de toda España por la Sociedad Española de Estudios Clásicos al coronarse como primero en el concurso anual «El Parnaso». Y la cosa no se queda ahí. Este año también ha destacado como el tercer mejor joven del territorio nacional en el dominio del latín en una cita similar -conocida como certamen Ciceronianum-, que organiza cada año la misma entidad académica. Las lenguas y enseñanzas clásicas tienen futuro en la comarca.

Animado por su profesora en ambas materias, este joven de 18 años se presentó como candidato a los exigentes exámenes. Acudió a las instalaciones de la facultad de Filología de la Universitat de València (UV) para poder superar las pruebas, que se organizaron por vía telemática ante la pandemia de la Covid.

Triunfó a nivel autonómico en los dos idiomas y sus exámenes fueron enviados a Madrid para ser comparados con los del resto de España. En griego clásico nadie pudo superarle. En latín, por su parte, sí lo hicieron dos alumnas de su misma edad, que se llevaron el primer premio ex aequo. Una partitura académica sobresaliente para un mismo alumno.

Para acudir con garantías a la cita, Xavier tuvo que prepararse un extenso temario sobre el heleno Jenofonte y el latino Cicerón.

Los programas no coincidían con los apuntes de las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) a las que se enfrentará en breve. Así, su esfuerzo ha sido doble, pero los resultados hablan por sí solos.

«Fueron exámenes muy complicados, de mucho nivel. Pero también viví un gran experiencia. Las lenguas clásicas me interesan porque son la raíz de las actuales. Me han cautivado desde siempre», admitió ayer a Levante-EMV. De carácter tímido, reconoció que la mayoría de los jóvenes no comparten esta afición: «La verdad es que mis amigos han tirado más por las asignaturas científicas o sociales, las humanidades no tienen una gran acogida entre los chavales de mi edad».

Un futuro como profesor

Los exámenes a los que se enfrentó tenían nivel universitario. Los supero con éxito. Y le ayudan a trazar su camino: «Lo que tengo claro es que en la universidad quiero seguir con estudios clásicos. Ahora mismo me llama mucho la posibilidad de ser profesor, aunque no sé si a nivel de instituto o universitario. Es algo que creo que decidiré con el tiempo».

Y no esconde que le queda mucho por aprender: «Una cosa es traducir o aprender sobre la vida y obra de un autor y otra leer un libro entero o mantener una conversación fluida en griego clásico o latín. Eso es mucho más complicado. No es como aprender inglés, que se entiende pronto. Estos lenguajes se asimilan de otra forma».

Eso sí, reconoce que también tiene otras aficiones como los deportes. No se pasa la vida leyendo a los clásicos. Estos días está inmerso en la preparación de las PAU: «Me gusta mucho salir a correr, aunque esta semana lo haré menos. Creo que los exámenes hay que encararlos con tiempo, pero sin agobiarse. Aunque sé que en la carrera de filología clásica no se pide mucha nota en la actualidad yo sí espero sacarla». Viendo sus antecedentes, no sería descabellado apostar a que los resultados serán más que positivos.

1.000 € y una estancia en la academia homérica

Ser el primero de España en griego clásico tiene su recompensa. Así, el premio de este año es una cantidad en metálico -1.000 euros- y la posibilidad de disfrutar de una estancia en la academia homérica de Quíos con los ganadores de otros países. Dolors Sanpío es su profesora de griego. Reconoce que no ha tenido un alumno como Xavier: «Llevo 32 años como docente y a su capacidad innata se le une el gran esfuerzo que realiza. La verdad es que el premio es muy merecido».

«Las lenguas clásicas no son mayoritarias. Creo que hay un cierto desprecio a las humanidades en la actualidad y las experiencias como las que ha vivido mi alumno nos enseñan que son un gran campo para aprender. Estoy muy orgullosa», apostillo la maestra.

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