Alcaldes y edilas denuncian en el Congreso "desamparo" tras la dana y reclaman más margen de gasto
Apuestan, en unas jornadas de la Asociación de Juristes Valencians, por restringir la construcción de viviendas en zonas inundables
Concentración de alcaldes y ediles en el Congreso para hablar de la dana. / E. Press
Alcaldes, alcaldesas, edilas y concejales de distintos municipios de las comarcas de l'Horta Sud, la Ribera, la Hoya de Buñol y Utiel-Requena afectados por la dana del pasado 29-O han denunciado este martes en el Congreso de los Diputados que padecieron "desamparo" los primeros días tras las riadas al desbordarse los barrancos y el río Magro, a la vez que han reclamado más capacidad de gasto para afrontar la reconstrucción y más facilidades para contratar a personal que gestione las ayudas a los vecinos y vecinas.
Lo han hecho durante unas jornadas que la Asociación de Juristes Valencians ha realizado en el Congreso sobre las actuaciones para la recuperación de las zonas afectadas tras el temporal del pasado 29 de octubre que ha dejado un balance provisional de 222 fallecidos en la provincia de Valencia. Según el listado de la Generalitat, hay cerca de 80 municipios afectados .
"Quiero transmitir la sensación de absoluta soledad y desamparo que sufrimos los primeros días", ha expresado María José Hernández, vicealcaldesa de Albal, que ha incidido en que en la gota fría de 1982, conocida como la pantanada de Tous, "el Ejército tardó 11 horas en llegar a Alzira y esta vez, en pleno siglo XXI, han tardado cinco días en llegar a Albal".
Representantes municipales en el Congreso, este martes. / E. Press
Que se pueda usar el dinero del banco
La vicealcaldesa, del grupo municipal Avant Albal (un partido local), ha transmitido "gracias infinitas" a todos los que llegaron a la localidad para ayudar, ha pedido que a los ayuntamientos se les levanten las reglas de gasto este año: "Porque estamos muy constreñidos, somos la administración más fiscalizada y más asfixiada, no tenemos deudas y tenemos dinero en el banco que no podemos utilizar para ayudar a nuestros vecinos".
En la misma línea, la alcaldesa de Benicull, Amparo Giner (de Units per Benicull), ha indicado que debería de haber "un antes y un después" de esta dana en el tema urbanístico, poniendo "límites" a construir en sitios inundables, y en el tema de infraestructuras, acometiendo "por fin esas obras que llevan tantos años en cajones". "Esto ha sido una señal", ha subrayado Giner, que ha abogado por escuchar más a los técnicos y no "en querer construir a pesar de todo".
Recuperar la confianza de los vecinos
Para el alcalde de Utiel, Ricardo Gabaldón (del PP), es necesario acometer grandes obras y reconstruir lo perdido, tras relatar que al principio se sintieron "solos y aislados", si bien ha destacado que desde fuera se intentó ayudarles, pero "era imposible".
El alcalde ha enfatizado que ahora es cuando necesitan a las administraciones. "Que se pongan de acuerdo todas, la local, la autonómica, la estatal", ha instado.
María Ángeles Llorente, vicealcaldesa de Cheste, ha emplazado a "trabajar en serio" y de forma coordinada entre el Estado y la Comunitat Valenciana para las infraestructuras que se necesitan y que se cuente con ingenieros y expertos, así como replantearse que se pueda seguir construyendo en zonas inundables.
03 DICIEMBRE 2024;SEMINARIO;CONCENTRACIÓN;CONGRESO;ACTUACIONES;DANA;RECUPERACIÓN;SOCIEDAD;VALENCIANA; / E. Press
En este sentido, ha advertido de que existe un riesgo en toda la zona afectada que es "la pérdida de confianza" de la ciudadanía en las instituciones y devolverla, ha remarcado, es "una urgencia democrática", después de relatar que estuvieron dos días sin contacto con el exterior y autogestionándose hasta que llegó ayuda exterior.
El aviso del abuelo a la edila Murciano, en Alaquàs
Marta Murciano, concejal de Alaquàs por Compromís, ha manifestado que las ayudas claro que son necesarias, incluidas la financiación a las organizaciones de voluntariado, pero tienen que ir acompañadas de otros recursos. "No podemos contratar personal y tenemos que hacer frente a donaciones que tenemos que legislar nosotros", ha ilustrado.
Asimismo, ha recordado lo sucedido "como la crónica de una muerte anunciada" por "nuestros abuelos; mi propio abuelo me advirtió de que construir un centro comercial, como es el caso del Bonaire, en un barranco, conduciría al desastre". "Y así sucedió. Pero además es que no tuvimos más que una alerta por lluvias que cuando llegó a mi pueblo no se entendió, porque esa no era la realidad cuando te asomabas a la calle y veías el agua corriendo y escuchabas los gritos de tus vecinos", ha añadido.
En Utiel, reacción por su propia cuenta
Ante la falta de avisos, o antes de que otras administraciones reaccionaran, en algunos municipios se tomaron decisiones que salvaron vidas, como fue el caso de Utiel, cuyo regidor, Ricardo Gabaldón, ha recordado que "llovía muchísimo, desde las 06:00h de la mañana".
"La decisión de cerrar los centros educativos la tomé a las 07:00 de la mañana. Si no hubiéramos adoptado aquella decisión, hubiéramos ido muy mal el resto del día".
Clases suspendidas con alerta naranja en Cheste, con una app propia
En la misma línea, la teniente alcalde de Cheste ha recordado que "desde las 11 de la mañana ya había llovido mucho, y se vieron afectados algunos centros escolares. Cuando todavía estábamos en alerta naranja suspendimos las clases y enviamos una alerta desde una app propia".
"Si hemos podido salir adelante estos días ha sido gracias a nuestro propio esfuerzo", ha lamentado Llorente, unas palabras que han tenido eco en otras de María José Hernández, de Albal, que ha lamentado "la sensación de absoluta soledad y desamparo que sufrimos los primeros días". "En Albal, cuando llegó el mensaje de alerta, era tarde, tardísimo, había gente con el agua por la cintura, gente que había muerto", ha recordado.
Revisar los planes urbanísticos
En cuanto al problema urbanístico, la alcaldesa de Benicull, ha señalado la necesidad de "revisar los planes urbanísticos de todos los municipios, y la necesidad de que la Administración ponga límites a las construcciones en sitios inundables, porque esto nos lleva a la catástrofe".
"Es inadmisible la proliferación de casetas diseminadas; cuando hoy la Generalitat tiene drones para controlar no puede suceder, porque una situación como la dana es catastrófica para las vidas de la gente. Los políticos a veces olvidamos la palabra del técnico y construimos a pesar de todo, eso tiene que cambiar", ha añadido Giner.