Paco Varea, Valencia

-¿Cual va a ser su preocupación en estos años?

-El respeto hacía el artista fallero como un profesional que es, lo que implica un reconocimiento; el logro de un compromiso de las instituciones para permanencer de la Ciudad del Artista Fallero y conseguir un proyecto turístico en esta zona; más cursos de reciclaje y formación para los agremiados y lograr una escuela profesional para quienes quieren aprender esta profesión, que aún despierta mucho interés.

-¿Qué ha hecho en estos años?

-Nos hemos centrado en mejorar las relaciones entre los agremiados, en sanear la economía general del gremio y en mejorar nuestras instalaciones, que eran algo excesivas y de ahí el arrendamiento de un bajo al ayuntamiento para habilitar una biblioteca. Además, se han hecho cursos de reciclaje para artistas y para quienes han salido como jurados de falla. A ellos les dimos una serie de nociones y, hasta ahora, los resultados son buenos. Y quiero recordar que nosotros trabajamos para vivir y ellos viven una fiesta con esfuerzo y siempre es dificil juzgar el trabajo de un profesional.

-¿Y aquello del título?

-Cuando se empezó a hablar del título o certificado profesional hubo mucha ilusión pero hubieron muchas promesas pero a lo largo de los años el resultado ha sido la desilusión. Ahora creemos haber encontrado una vía con un certificado de titulación de segundo grado y sólo habría que adoptar unos criterios.

- Y ahora recibe el gremio la Medalla de Oro de la ciudad.

-Ha sido un verdadero honor. Es un reconocimiento a los trabajos de todos y cada uno de los artistas falleros que trabajamos en hacer obras de arte efímeras y hemos puesto en nombre de Valencia en el mundo entero. Ls relaciones con el ayuntamiento han cambiado sustancialmente. Ahora tenemos un valedor de la concordia.