C. Alós/J. M. Rambla, Valencia

Con consignas como «Som un País, no un Pai» o lemas en defensa del Xúquer y contra los trasvases, los manifestantes criticaron la política urbanística «depredadora» del Consell. En el manifiesto final, que leyó el gerente de Acció Cultural, Toni Gisbert, acusaron al PP y a empresarios alicantinos de «instigar» el trasvase de agua del Xúquer al Vinalopó.

Los momentos más tensos se registraron en la esquina entre la calle de las Barcas y la plaza del Ayuntamiento, cuando grupos «maulets» se encontraron frente a una pancarta desplegada por Coalició Valenciana en la que se representaba al dirigente de Esquerra Republicana de Catalunya, Josep Lluís Carod-Rovira, ridiculizado con orejas de burro. Allí, los abucheos y gritos de «vosaltres feixistes, sou els terroristes», que habían comenzado a la vista de la sede del PP, subieron de tono hasta dar paso al lanzamiento de huevos contra la fachada del partido regionalista.

En este punto también se registró un enfrentamiento verbal entre una viandante y un grupo de manifestantes. La paseante, que increpó las consignas independentistas recibió los pitidos e insultos de algunos manifestantes, hasta que optó por retirarse. El lanzamiento de huevos volvió a repetirse de forma esporádica ante la entrada principal del Corte Inglés, otro de los objetivos clásicos de colectivos anticapitalistas en estas movilizaciones y también las pintadas. La manifestación concluyó en la plaza del Parterre, bajo la estatua del rey Jaume I. Los independentistas celebraron un fin de manifestación paralelo a pocos metros de allí, donde prendieron fuego a una bandera española entre críticas a la autorización el 12 de octubre de la manifestación de España 2000.