Levante-EMV/Efe, Valencia

El secretario de Política Institucional de Esquerra Unida, Pasqual Mollá, instó ayer al PSPV «no ceder al chantaje del PP» en materia de urbanismo y propuso buscar alternativas de forma conjunta entre EU y PSPV para establecer líneas de actuación básicas en gestión sostenible del territorio. Mollá explicó en un comunicado que esa colaboración debería servir de base para establecer pactos para gobernar en la Generalitat en 2007.

Asimismo, propuso al PSPV hacer «un frente común» contra el proyecto de Ley Urbanística Valenciana (LUV), ya que «no resuelve ninguno de los problemas que afectan a los propietarios, ni satisface las necesidades de los municipios, ni establece un modelo de gestión con parámetros de sostenibilidad y equilibrio ambiental». Para Mollá, hay que actuar «desde la cordura y el sentido común, estableciendo un pacto de futuro entre las fuerzas de izquierda, que pasa por no dar validez y legitimidad a las barbaridades en materia de gestión de suelo que está haciendo el PP». Denunció que se está cambiando la agricultura y los cultivos tradicionales de naranjos y hortalizas «por grúas y bloques de hormigón». Mollá acusó al conseller Rafael Blasco de estar «soterrando el futuro de generaciones futuras», puesto que están actuando «como verdaderos depredadores de suelo, sin tener en cuenta criterios ambientales y de sostenibilidad».

En esa misma línea, la coordinadora de EU, Glòria Marcos, afirmó que las encuestas está reflejando que los valencianos son «plenamente conscientes» de que el futuro de la Comunidad Valenciana «es más bien negro», dada la «sistemática destrucción del territorio que promueve el Gobierno valenciano y la generalización de casos de corrupción en el PP». Marcos, que aseguró que estas políticas las encarna el conseller Rafael Blasco y el presidente de la Diputación de Castelló, Carlos Fabra, subrayó que «la foto fija de intención de voto refleja que nos encontramos en un estancamiento de las diferentes opciones políticas» y también que «el PP, a pesar de su mala gestión urbanística y de los escándalos de corrupción, se mantiene gracias a la débil oposición de los socialistas».

El conseller Blasco acusó ayer al PSPV de cometer «un grave error político» al negarse a negociar un pacto urbanístico, porque «el urbanismo es uno de los ejes clave para el futuro desarrollo económico de nuestra Comunidad y para garantizar una ordenación sostenible de nuestro territorio». Blasco indicó que «la ordenación del territorio y la planificación urbanística son asuntos vinculados a nuestro presente y futuro como Comunidad que quiere progresar y no es admisible negarse a dialogar como hace el PSPV».

El portavoz adjunto del PP en las Cortes Valencianas Rafael Maluenda afirmó que un acuerdo entre EU al PSPV es «innecesario», ya que entre ambos partidos «apenas hay diferencia alguna y están prácticamente de acuerdo en todo».