A. Errazu/F. Arabí, Valencia

El terremoto político que la aprobación de dos planes urbanísticos provocó en el Ayuntamiento de Orihuela sigue registrando réplicas de considerable alcance. Ocho concejales zaplanistas del Partido Popular encabezados por la diputada autonómica y presidenta local, Mónica Lorente, votaron en contra del alcalde, José Manuel Medina, y se alinearon con tres concejales socialistas en la oposición a los proyectos. Este viernes, la dirección provincial del PP, que comanda el presidente de la Diputación de Alicante, José Joaquín Ripoll, deberá dictar sentencia y dar y quitar razones sobre la fractura en la agrupación oriolana que amenaza con tener su repercusión en la estabilidad del grupo parlamentariol.

El veredicto parece que está dictado en favor de la presidenta local, que trasladó la orden de congelar cualquier decisión sobre los planes urbanísticos hasta que se alcanzara un consenso entre todos los concejales. Ripoll y la dirección provincial considera que las directrices en ese municipio las ha de marcar la máximo responsable del partido. Por tanto, se desautorizará al alcalde Medina, aunque está por ver en qué medida se le aplicará o no un duro correctivo. La dirección regional, que en un caso similar en Elda actuó con inusitada celeridad para cortar de raíz la crisis, ahora se ha inhibido y espera que Ripoll salga tocado políticamente si no es capaz de alcanzar una solución acatada por las dos partes enfrentadas.

La semana pasada hubo un amago de pronunciamiento parlamentario en favor de Lorente como para recordar a Camps que su mayoría depende de los diputados zaplanistas. Ripoll fue quien abortó ese intento y vino a asumir que será él y la dirección provincial los que pongan orden.

En el lado socialista, la situación tampoco es para lanzar cohetes.Como recordó el propio Joan Ignasi Pla la semana pasada, «el PSPV no tiene ningún militante en Orihuela». Hizo está aclaración para lavarse las manos sobre el voto del concejal del grupo socialista, Isidro Hernández, quien con su apoyo decantó la votación de los proyectos urbanísticos a favor de José Manuel Medina. La agrupación socialista oriolana está suspendida de militancia, pero los cuatro concejales elegidos en lista del PSPV, con Francisco García Ortuño al frente, actúan bajo el paraguas institucional del Partido Socialista. Desde Blanqueries se justifica con el argumento de que no están dispuestos a negociar con Medina ninguna medida para evitar el uso de las siglas por parte de los cuatro concejales. Eso sí, en la dirección del partido se han puesto manos a la obra para reconstruir la agrupación con gente nueva, una misión bastante complicada. La primera decisión consistirá en incluir a simpatizantes oriolanos en la comisión gestora que lleva las riendas del PSPV de Orihuela. Una dirección provisional, presidida por Manuel Bueno, integrada por personas que no son de la capital de la Vega Baja.