Así lo trasladó hoy el subdelegado del Gobierno en Valencia, Luis Felipe Martínez, al concejal de Seguridad Ciudadana y alcalde en funciones de Canals, Pascual Durá, en la reunión que mantuvieron para analizar la seguridad en el municipio, tras los asaltos a dos viviendas ocurridos en las últimas semanas.

Martínez reiteró el compromiso adquirido en la última junta de seguridad municipal de Canals, celebrada el 12 de julio, de ampliar la plantilla de la Guardia Civil, pero indicó que este incremento de agentes no se podrá efectuar hasta que no esté concluido el nuevo acuartelamiento, lo que podría tardar un par de años.

Explicó que en septiembre los técnicos de la Guardia Civil se pondrán en contacto con los responsables del Ayuntamiento de Canals para estudiar si es posible ampliar el acuartelamiento actual o si es necesario construir uno nuevo para acoger el aumento de personal previsto.

De cualquier modo, el nuevo cuartel permitirá ampliar la prestación de servicios ya que dispondrá de un área de atención al ciudadano, otra dedicada a la investigación de delitos y otra a la prevención de la delincuencia, según Durá.

El subdelegado del Gobierno destacó la evolución positiva que ha tenido la seguridad en este municipio, en el que, según explicó, las infracciones penales han descendido, lo que, a su juicio, significa que se está trabajando en el "buen camino para la aportación de medidas de control de la delincuencia".

Por su parte, el alcalde en funciones de Canals valoró el compromiso de la Delegación del Gobierno, pero reclamó, hasta que se construya el acuartelamiento, un aumento de la vigilancia policial en esta localidad y del número de agentes, porque, según dijo, "Canals necesita más seguridad".

"Canals lleva una racha malísima", aseguró Durá, quien consideró necesaria "más atención" porque, a su juicio, "si el proyecto de acuartelamiento tardará dos o tres años, no podemos estar en la situación actual" ya que "hay una alarma social que no se resuelve con palabras" y advirtió de que "la paciencia tiene un límite".

Durá afirmó que sigue "un poco preocupado" por la situación y señaló que el subdelegado se ha comprometido a llevar a cabo alguna actuación de aumento de vigilancia en los próximos días, medidas que espera que no se mantengan sólo durante unos días.

Respecto a los incidentes ocurridos las últimas semanas en la localidad, Luis Felipe Martínez explicó que el primero de ellos, en el que varias personas asaltaron un chalé, donde amenazaron a su dueño con una pistola y robaron varias joyas, parece realizado por "profesionales".

En relación con el asalto sucedido el pasado lunes, cuando dos personas con máscaras negras asaltaron una vivienda y maniataron a un niño de 10 años, manifestó que aunque se trabaja con todas las hipótesis, "se piensa que igual se equivocaron" de vivienda, ya que los asaltantes no se llevaron nada.