Después de que las manifestaciones estudiantiles se sucedieran por el centro de Valenciahasta el cierre de esta edición, los jóvenes mostraron anoche su firme intención de seguir ocupando las calles hasta que la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Paula Sánchez de León, dimita. La jornada se desarrolló sin incidentes pese a la intervención de algunos radicales. Durante todo el día se corearon consignas como «menys policia i més educació», «dimisión Sánchez de León» o «estas son nuestras armas», en referencia a los libros o las manos desnudas. Sin embargo, también se gritaron lemas ofensivos contra políticos del PP y, sobre todo, contra la Policía Nacional. De hecho, al cierre de esta edición varias decenas de jóvenes cortaban la calle Colón a la altura de la plaza de los Pinazo, justo ante la Delegación de Gobierno, custodiada por dos decenas de antidisturbios. La provocación a los agentes era constante.

Fue la única nota discordante en una jornada en la que la menor presencia policial, la permisividad de la Delegación de Gobierno y el civismo de los estudiantes permitieron que llegara la noche sin tener que lamentar incidentes en el primer día tranquilo desde que hace justo una semana comenzaron las movilizaciones. A las 14.45 horas, varios centenares de universitarios se concentraron a las puertas de la Facultad de Historia con libros en la mano para marchar hacia el instituto Luis Vives. La manifestación, compuesta por unos 1.000 estudiantes, discurrió sin incidentes por la avenida Blasco Ibáñez, la calle General Elío, la plaza Tetuán y las calles General Palanca —donde increparon a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá—, Colón y Xàtiva. A la llegada de la marcha a la altura del Luis Vives, las concentración se juntó con la que desde la 13.30 se celebraba ante el instituto. Hubo una sentada antes de ir hacia la plaza del Ayuntamiento y concentrarse ante el consistorio. Un grupo se dirigió al centro financiero de Valencia, en la calle Barcas, donde tildaron de «culpables» a los bancos.

La marcha cortó después la calle San Vicente Mártir, la plaza de España y las grandes vías en su discurrir hacia la sede del PP en la calle Quart, donde se vivieron momentos de tensión por la acción de unos individuos a quienes el grueso de la manifestación hizo callar. Para finalizar la jornada, los estudiantes volvieron a la Delegación de Gobierno. Allí, grupos aislados se negaron a abandonar la zona cuando los representantes estudiantiles les dijeron que hoy había otra concentración. Como dijo el líder estudiantil megáfono en mano, , las marchas seguirán hasta la dimisión de la delegada.

La juez de guardia deja en libertad a los doce detenidos por los incidentes

La titular del juzgado número 16 de Valencia dejó ayer en libertad con cargos a los 12 detenidos que pasaron la noche del lunes al martes en los calabozos. La policía detuvo durante los incidentes del lunes a 26 personas, aunque 14 quedaron en libertad poco después. Las personas que ayer comparecieron ante la magistrada del caso están imputadas por los delitos de atentado, lesiones, desobediencia y resistencia a la autoridad. Los doce arrestados son mayores de edad.

La mayoría de los acusados no prestó declaración ante la juez por recomendación de sus abogados. Las defensas quieren examinar primero los vídeos con los altercados. El Tribunal Superior de Justicia de Valencia precisó que la juez del caso ha impuesto a los doce detenidos la obligación de comparecer periódicamente ante el juzgado. r. ferrando valencia