Los centros escolares tendrán que asumir los gastos que se deriven de la posibilidad de que los alumnos se lleven la comida de casa en fiambreras --como instalación de microondas y frigoríficos-- con los gastos de mantenimiento que les abona la Conselleria de Educación, que son de unos 70 millones de euros, 30 de los cuales corresponden a acondicionamiento de los comedores y otros 40 a becas individualizadas.

Así lo ha asegurado la consellera del ramo, María José Català, a preguntas de los medios sobre el uso de las tarteras durante la rueda de prensa para presentar los resultados de las evaluaciones diagnósticas de 2012.

En este sentido, Català ha señalado que la Generalitat --que ya ha dicho que no va a cobrar ninguna tasa-- "destina a gastos de mantenimiento una partida considerable con la que los centros pueden hacer frente a cualquier inversión que se realice". Ha concretado que son 30 millones de ayuda para mantenimiento de comedores y 40 de becas de comedor.

Interrogada por algunos colegios concertados que cobran una pequeña cantidad, ha apuntado que su departamento no tiene competencia porque no se les pagan esos conceptos.

Català ha subrayado además que en los próximos días la administración va a publicar las instrucciones que se emiten todos los años pero que en esta ocasión "presentan una complejidad por el tema de la regulación del 'tupper'".

Además de esta normativa, en la que se establecerán cuestiones higienicosanitarias y de control, Educación también va a elaborar una guía de recomendaciones sobre alimentación, ha recordado.

"No se escatima en transporte escolar"

Català ha asegurado que su departamento se encuentra en un "proceso de mejora constante" del transporte escolar y que "todos los días" analiza las situaciones que le trasladan los centros y los municipios. En este punto, ha recordado que la valenciana es "la segunda autonomía que más destina" a este concepto y que, por tanto, "no escatima".

Al respecto, la consellera ha señalado que la administración "está analizando la casuística y las dificultades orográficas y todos los días está recuperando, si está justificado, la línea de transporte u ofertando alternativas".

Català ha recordado que este año se ha añadido, con el fin de "no crear desigualdades", el "criterio objetivo" de residir a tres kilómetros del centro educativo en línea recta y medidos por el Instituto Cartográfico para establecer la línea. Además, se siguen concediendo las