A finales de octubre se cumple el plazo dado por la Conselleria de Sanidad para devolver el dinero a aquellos pensionistas que en julio aportaron más de lo que les correspondía por el pago de las medicinas. Apenas queda mes y medio y la Conselleria de Sanidad aún desconoce qué dinero tendrá que devolver y a cuántos pensionistas. Desde el departamento que dirige Luis Rosado tampoco se asegura, a preguntas de este diario, que este dinero se abone a tiempo, junto con las pensiones de octubre, tal y como se anunció en un primer momento. Todo, pese a que desde mediados de agosto, la conselleria dispone de los datos de facturación del mes de julio que aportan los colegios de farmacia.

En la Comunitat Valenciana el copago ha afectado a 911.000 personas que cobran pensiones contributivas. Aunque para la Conselleria de Sanidad el copago es ante todo «una medida disuasoria para la prescripción y consumo de medicamentos», lo cierto es que farmacéuticos y médicos de familia ya han alertado del abandono de muchos tratamientos por parte de los pacientes que no pueden hacer frente al desembolso de esta cantidad de dinero.

Las farmacias desconocen cómo se hará la transferencia, lo único que tienen claro es que ellos no tendrán que devolver nada por los medicamentos que hayan cobrado de más. «En principio el porcentaje que se les devuelve a los pensionistas se ingresará en sus prestaciones mensuales», explicó a Levante-EMV la presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Valencia, María Teresa Guardiola. La máxima representante de los boticarios valencianos expuso que, a priori, no debe haber problemas con el reembolso de esta cantidad a los pensionistas «porque está todo controlado con las recetas electrónicas».

El mecanismo permite cruzar los datos de Sanidad y Hacienda y, según Guardiola, en la provincia de Valencia más del 90 % de las farmacias ya cuentan con este tipo de recetas. «Antes del 20 de noviembre esperamos que esté implantado en toda la provincia», apostilló. Si no existiera este sistema, el reembolso se complicaría, como es el caso de la provincia de Alicante o la Comunidad de Madrid. En ésta última los pacientes tienen que poseer unas cartillas que permiten a las farmacias llevar el recuento de lo que cada pensionista gasta en medicinas cada mes.

500 millones de deuda

Guardiola recordó que cómo se haga la devolución a los pacientes no es competencia de los farmacéuticos, a los que la Generalitat todavía debe 500 millones de euros (se espera que hoy se les haga un ingreso por el valor de una mensualidad).

Los seis meses de deuda del Consell, que provocaron cierto desabastecimiento en las farmacias (algunas incluso ya han cerrado), sumado al copago, dejan una caída en picado del consumo farmacéutico en la C. Valenciana. De hecho, de los 117 millones de euros que se gastaron en julio de 2011 han pasado a ser 84 durante el mismo período de este año.

Cabe recordar que los pacientes con pensiones contributivas pagan un 10 % de los medicamentos con un tope mensual de 8 euros para las rentas por debajo de 18.000 euros anuales, de 18 euros para las que estén entre 18.000 y 100.000 euros. Los pensionistas que cobran por encima de esa cantidad abonan un máximo de 60 euros por los medicamentos.