El juzgado de lo contencioso-administrativo número 6 de Valencia ha dictado una sentencia en la que anula un acuerdo del Ayuntamiento de Paterna por el que se adjudicó el contrato de redacción del proyecto del Auditori y nueva sede del Centro Musical Paternense, actualmente en funcionamiento tras acabarse hace unos años gracias a las ayudas del primer planE del Gobierno central de José Luis Rodríguez Zapatero.

El fallo judicial, que es firme, ratifica el recurso contencioso presentado por la Delegación de Gobierno hace casi dos años contra el acuerdo aprobado por el gobierno municipal del PP en el que se adjudicaba el contrato al estudio de arquitectos que había ganado el concurso de ideas convocado por el consistorio para construir el auditorio. El Abogado del Estado entendía que el ayuntamiento incumplía la Ley de Contratos del Sector Público al no convocar un concurso público con publicidad y concurrencia de otras empresas.

El gobierno del popular Lorenzo Agustí deberá anular ese acuerdo por ser «contrario a derecho». En la práctica la repercusión sólo alcanzará al trámite administrativo, pues el edificio ya fue construido según el proyecto adjudicado y está funcionando como auditorio, salón de actos y sede de la banda de música de la población. Aunque los socialistas, que revelaron ayer tarde la sentencia, avisaron de que, según el Reglamento de Responsabilidad patrimonial de las Administraciones Públicas, podrían ser el alcalde y sus concejales del PP, que fueron los únicos que votaron a favor de esta adjudicación, los que tendrían que hacer frente a los 450.000 euros que costó la redacción del proyecto técnico del Auditori. «Lamentamos que, una vez más, el nombre de Paterna se vincule con el de un alcalde, Lorenzo Agustí, al que no le gusta obrar conforme a lo que rigen las leyes», afirmaron los socialistas.

Basándose en los informes de Secretaría y el Oficial Mayor, el juez da la razón a la actora por la existencia de «defectos en la contratación» al vulnerarse el principio básico de la contratación como la publicidad y concurrencia, ya que del pliego de bases del concurso de ideas que se convocó para el nuevo edificio musical «no se desprende la posibilidad de contratar al empresario adjudicatario». Los altos funcionarios ya avisaron que «una cosa es ganar un concurso de ideas y otra muy distinta resultar adjudicatario sin publicidad ni concurrencia alguna de un contrato de esta magnitud», con un montante cercano al medio millón de euros. Asimismo se estima que también se incurrió en una falta de publicidad por no publicarse el citado contrato de servicios en el Diario de la Unión Europea.