El Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que se va a aplicar en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia (CACSA) se está rehaciendo en parte debido a que la cantidad de empleados que se han adherido voluntariamente a los despidos incentivados ha sido mayor que la se preveía inicialmente.

Así lo han explicado a Europa Press fuentes de la Conselleria de Turismo, Cultura y Deporte, que han detallado que la cifra de bajas se ha modificado porque finalmente han sido 25 los trabajadores --especialmente de los sectores de atención al público y monitores-- los que se han acogido a los despidos incentivados, una cifra mucho mayor que la contemplada en un principio.

No obstante, han señalado que el retraso provocado por estos cambios no supone ningún problema, puesto que hay un plazo de dos meses --a contar a partir del 6 de septiembre, cuando se selló el acuerdo entre los trabajadores y la dirección-- para hacer efectivos los despidos.

Para afrontar el coste de las bajas, han continuado las mismas fuentes, ya está reservada una partida económica de 1,8 millones de euros que procede de fondos que CACSA ha conseguido "ahorrar" gracias a las medidas de austeridad implementadas.