El conseller de Sanidad, Luis Rosado, destacó ayer en la comisión de sanidad de las Corts la "idoneidad" de "todas las medidas" adoptadas para controlar y prevenir los brotes de legionela que se han producido en el hotel Diamante Beach de Calp (Alicante) durante 2012 en el que murieron 6 personas y se contagiaron otras 44. Rosado indicó que los protocolos se aplicaron de manera "estricta" y ha negado que exista "responsabilidad política".

Rosado se ha pronunciado así en una comparecencia para informar de los casos de neumonía en ese hotel de Calp durante 2012.

La oposición ha asegurado que cuando se han sucedido tres brotes en el mismo hotel "algo no funciona". "¿Qué ha pasado para que en el mismo hotel se hayan producido más casos pese a los reconocimientos periódicos?", cuestionaron el diputado socialista Ignacio Subías y la diputada de EU, Marina Albiol, mientras la parlamentaria de Compromís, Mireia Mollà, ha pedido explicaciones de por qué se reabrió el hotel el 13 de mayo -en el segundo brote- cuando se habían detectado nuevos casos del 1 al 11 de ese mes.