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Un cuartel, un palacete y un molino caen en el olvido

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v. c./l. s./c. G. torrent

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El antiguo cuartel de Bonrepòs i Mirambell es hoy en día una de las mayores muestras de ruina del área metropolitana de Valencia. En las antiguas dependencias conviven más de un centenar de inmigrantes «sin papeles». Hasta hace unos meses, el edificio apenas presentaba problemas estructurales, pero de un tiempo a esta parte se han registrado en el interior varios derrumbes, provocados por la sustracción de material (azulejos y vigas, principalmente). Además, junto a las dependencias del cuartel existían varias casas abandonadas que también habían sido ocupadas. A principios de 2011 el ayuntamiento tuvo que ordenar su derribo.

En Torrent, el emblema de los edificios en ruinas es el llamado Palacete de Cortina, actualmente en manos privadas. A pesar de haber sido protegido en los últimos años y de que numerosas voces han reclamado su restauración, actualmente apenas se sostiene en pie. Las diferentes órdenes de ejecución, que se dilatan en el tiempo e incluso alguna sentencia favorable a estos mandatos, no han logrado mejoras en el edificio de 1918, más allá del cierre del muro perimetral trasero que estaba destruido y que ha sido la entrada durante años para numerosos expolios.

Mientras tanto, en Paterna, la Concejalía de Urbanismo que dirige María Villajos, ha incoado un expediente para la declaración de ruina del histórico molino harinero de El Batà, situado en la huerta del Parc Natural del Túria. Tras la última inspección técnica, comprobó que la propiedad del inmueble no ha ejecutado ninguna medida para rehabilitar este Bien de Relevancia Local, que casi se pierde por completo en el incendio de mayo de 2008. En estos últimos meses se han producido otros conatos en el entorno.

La inspección de finales de junio pasado constató el «agravamiento» de su estructura, al no ejecutar su propietario las obras de conservación. Como la propiedad «no ha hecho nada», se le ha impuesto diez multas, que superan los 1,1 millones, a razón de 110.758,03 euros cada una, que corresponderían al 10 % del valor de la obra de restauración.

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