En cuestión de infraestructuras, la literatura es importante pero se convierte en papel mojado si no la acompaña la financiación. El corredor mediterráneo, propuesto como uno de los diez proyectos contemplados como prioritarios de las redes transeuropeas de transporte en octubre de 2011 y decisivo para la economía valenciana, se enfrenta al momento determinante de saber cuánto dinero destinará la UE entre 2014 y 2020 para desarrollar esos proyectos.

El presupuesto que defenderá la comisión de Transportes del Parlamento Europeo de cara al inminente Consejo Europeo de febrero, que ha de fijar las cantidades, será de al menos 17.000 millones de euros para el conjunto de actuaciones prioritarias. Lo avanzó ayer la eurodiputada socialista Inés Ayala, quien aseguró que en esa posición hay consenso entre el grupo socialista europeo y los populares, la minoría mayoritaria. Pero la fuerza de la Eurocámara no es suficiente. Ayala lanzó un SOS para que las ciudades, gobiernos autonómicos, puertos, patronales, sindicatos, universidades y demás agentes sociales se adhieran a un manifiesto del comisario europeo de Transportes, Siim Kallas, en contra de que se siga recortando las cantidades disponibles para el corredor y demás infraestructuras. En aras de articular un lobby en defensa de estos proyectos, el también vicepresidente de la Comisión Europea ha colgado en su página web el manifiesto al que Ayala pidió que se sumen cuanto más organizaciones mejor. "Voy a hablar con mi presidenta Luisa Fernanda Rudi", explicó la eurodiputada aragonesa, quien instó también al Gobierno de Rajoy a asumir compromisos económicos, presionar y comprometerse con estas infraestructuras básicas. El Ejecutivo popular ha previsto 1.079 millones para el corredor en las cuentas del año que viene, de los casi 20.000 que serán necesario para todo el eje mediterráneo ferroviario.

Firmas del puerto y la universidad

De momento, ese documento reivindicativo ya cuenta con el aval del puerto de Valencia y la Universitat de Valencia, entre otros. Ayala subrayó que por ahora la eurotijera ya ha detraído unos 5.000 de los 22.000 millones previstos en un principio para las redes transeuropeas de transportes. "El problema mayor ahora es conseguir financiación", subrayó varias veces Ayala, quien recordó que el problema principal no radica tanto en la UE, que también, sino en la necesaria aportación de los gobiernos nacionales, muchos de ellos ahogados económicamente, sin la cual no hay aportación comunitaria.

Tercer carril

La representante de la delegación socialista europea en la comisión de Transportes también adelantó noticias esperanzadoras para el llamado tercer carril, la solución en principio transitoria para el transporte especialmente de mercancías entre Alicante y Francia, con enlaces en nodos logísticos como los puertos y Ford Almussafes. "Se ha mantenido la financiación para la interoperabilidad hasta el 40%", anunció Ayala. El tercer carril, confirmó, podrá acogerse a las ayudas previstas en este apartado. La ministra de Fomento, Ana Pastor, se comprometió con la consellera Isabel Bonig y el presidente de la patronal Cierval, José Vicente González, a que el tercer carril llegue en 2015 a Valencia y Castelló y en 2016 a Alicante. En los Presupuestos del Estado de 2013 se han consignado 270 millones para esta adaptación ferroviaria al ancho europeo, aunque la mayor parte de la inversión irá destinada al tramo del corredor mediterráneo de Cataluña, ya que hasta la Comunitat Valenciana aún debe redactarse el proyecto de construcción. El trazado permitirá la circulación de unidades de trenes de mercancías de 750 metros a lo largo de 557 kilómetros a una velocidad de entre 80 y 100 kilómetros por hora, aunque deberá compartir la vía con los trenes de larga distancia, regionales y cercanías de Valencia y Castelló.

Dos toques de atención a la ministra desde Europa

No es la primera vez que la Comisión Europea enmienda la plana al Ministerio de Fomento por su tibieza al apostar, presupuestariamente y con gestos públicos, los dos corredores ferroviarios en España que la Unión Europea considera prioritarios. El primer toque de atención del comisario de Transportes, Siim Kallas, a la ministra se produjo el pasado mes de marzo, cuando Ana Pastor intentó modificar la propuesta de redes transeuropeas de transportes (RTE-T) aprobada en octubre de 2011 por la Comisión Europea (el diseño de los corredores españoles lo presentó el anterior Gobierno socialista). Pastor pretendía incluir como red básica (proyectos prioritarios que deben estar acabados antes de 2030) junto al corredor atlántico y mediterráneo la travesía central pirenaica (considerada red global, por lo que la Comisión Europea la pospone a 2050). Y Kallas advirtió a la ministra que no podía cambiar las reglas de juego cuando el partido ya se estaba jugando y que la propuesta de España para las redes transeuropeas ya se había negociado y pactado en 2011, con el anterior gobierno, por lo que "no podemos crear un precedente y empezar de nuevo las negociaciones", advirtió el comisario.

Pero los impulsos a las infraestructuras se dan a golpe de edicto en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Y la ministra ha sido contundente en su respuesta al comisario Siim Kallas. Durante los primeros ocho meses de su ministerio, Pastor ha destinado al AVE a Galicia un total de 1.745,3 millones de euros, pese a que se trata de un trayecto de la red global europea (infraestructuras importantes a nivel interno de un país pero que no tienen importancia transfronteriza que garantiza la comunicación entre distintos países).

De ahí que el comisario europeo Siim Kallas pidiera en mayo al Gobierno de Mariano Rajoy que concentrara la inversión en infraestructuras en los corredores ferroviarios mediterráneo y atlántico con el fin de conectar la red con el resto de Europa. Kallas hizo esta petición en respuesta a una interpelación parlamentaria del diputado de CiU Ramón Tremosa, en la que criticaba la apuesta del Ministerio de Fomento por el AVE a Galicia y el abandono presupuestario al que tenía sometido al corredor mediterráneo. Porque palabras a favor del eje ferroviario litoral ha habido muchas (sobre todo durante la campaña electoral en Cataluña) pero éstas no han ido acompañadas de licitaciones e inversiones tan contundentes como las de Galicia. Los ejes ferroviarios prioritarios se juegan mucho en esta batalla, ya que Europa puede financiar hasta el 40 % del coste de cada corredor.