Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Presidenta del Consejo Social de la Politècnica

«Tenemos que hacer ver a la empresa que la UPV es el sitio donde tiene sentido invertir»

«El mecenazgo privado es vital, pues con recursos públicos la situación es la que es»

«Tenemos que hacer ver a la empresa que la UPV es el sitio donde tiene sentido invertir»

«Tenemos que hacer ver a la empresa que la UPV es el sitio donde tiene sentido invertir»

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

rafel montaner | valencia

A sus 44 años, Mónica Bragado, ha roto muchos moldes en un mundo de hombres. Terminó la carrera superior de Ingeniería Industrial en la Universitat Politècnica de València (UPV) en 1994, cuando apenas una de cada 10 alumnas era mujer. También es una de las pocas ingenieras que ocupa un puesto directivo en la C. Valenciana, pues es directora de Desarrollo de Negocio de la planta que la multinacional electrónica Celestica tiene en la Pobla de Vallbona. En julio pasado, cuando relevó al empresario Rafael Ferrando al frente del Consejo Social de la UPV, se convirtió en la mujer más joven que preside este tipo de organismos en España y, también, en la primera que ostenta esta responsabilidad entre las cinco universidades públicas valencianas. Junto al rector Francisco Mora (Elx, 1968) forman el tándem más joven al timón de una universidad española.

Sólo una de cada tres estudiantes de ingenierías de la UPV es mujer cuando en el sistema universitario valenciano el 52 % del alumnado es femenino. ¿Le preocupa esta falta de mujeres en las carreras técnicas?

Claro que me preocupa. En la UPV trabajamos y continuaremos esforzándonos por cambiar esa mentalidad. Yo considero que esto es un tema generacional: cuando comencé mi carrera eramos un 10 % de mujeres y ahora estamos en un 33 %, que sigue siendo bajo pero vemos que la evolución es positiva. Hace falta un cambio de mentalidad, pienso que nuestras nietas se encontrarán con una situación completamente de igualdad y no se considerará que las carreras técnicas son para hombres y las humanidades para mujeres.

¿Qué se puede hacer para acelerar ese cambio de mentalidad?

El tema generacional es una barrera. El programa Valentina de la UPV para romper entre los jóvenes los estereotipos sobre carreras de hombres y mujeres es muy conveniente. Hay que empezar a trabajar desde edades tempranas: en el momento que una niña vea que su madre y su abuela trabajan como ingenieras, se dará cuenta que éste no es un mundo de hombres.

Llega al Consejo Social de la UPV en un momento delicado tras varios años de recortes de las subvenciones de la Generalitat. ¿Cómo afronta la situación?

Es un reto importante, por eso uno de los pilares fundamentales de este consejo es apostar por una política de mecenazgo. Hay que tratar de ilusionar a las empresas para que consideren que la UPV es el sitio donde tiene sentido invertir, porque dicha inversión va a tener un retorno. Y lo vamos a hacer a base de proyectos específicos, que estamos ahora mismo trabajando con el rector y su equipo, en los que las empresas pueden encontrar solución a sus necesidades.

La presencia de las empresas en la universidad no es bien vista por parte del alumnado. En el asalto al paraninfo que obligó a cancelar el acto de apertura de este curso el grito más repetido era «Fora empreses de la universitat». ¿Entiende ese rechazo?

No. La vinculación de la universidad con la empresa es absolutamente necesaria, pues el destino final de los estudiantes es el mundo laboral y empresarial. Entiendo que la empresa se debería ver como el socio de referencia, el socio necesario. La universidad tiene que escuchar a la empresa, y ésta identificar a la universidad como punto de referencia. Es vital que la transferencia de tecnología y conocimiento sea una línea continua entre ambas instituciones.

Resulta difícil planificar el futuro de la UPV, a la que el Consell adeuda 252 millones de deuda histórica (anterior a 2008) que no se va a empezar a pagar este año como estaba pactado.

Es un momento complicado, de grandes esfuerzos. Sabemos que la Generalitat está haciendo por acercarse a la universidad y llegar a acuerdos. Esto no es competencia del consejo social, pero apoyamos al rector en sus reivindicaciones pues, evidentemente, hay que reclamar lo que es una obligación. Pero, también hay que trabajar en equipo, hay que ir todos a una, Consell y universidades. Estamos en una situación muy delicada todos y lo correcto, en vez de separarnos, es aunar fuerzas. Por eso hay que buscar otras fuentes adicionales de financiación, de ahí la importancia del mecenazgo ya que vemos que sólo con recursos públicos la situación es la que es.

¿Qué objetivos se marca para sus cuatro años de mandato?

Hay que avanzar en la apuesta del rector por la internacionalización de la UPV, y aquí puedo aportar mi experiencia profesional. En segundo lugar aumentar el mecenazgo, que me parece vital. El Gobierno aún no ha publicado la nueva ley, pero no podemos esperar a que aparezca para empezar a caminar en este sentido.

Tracking Pixel Contents