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El ministerio admite que la recuperación no es posible

El nuevo Plan Hidrológico de la Demarcación Júcar fija un caudal mínimo de 167 hectómetros cúbicos anuales para la Albufera mientras el plan vigente tan solo reservaba 100 hectómetros como entradas mínimas al lago. La diferencia ha permitido que la Generalitat y el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente digan del nuevo documento, que el pasado viernes recibió la aprobación matizada del Consejo del Agua de la Cuenca, que «ha conseguido compatibilizar los usos del agua y los aspectos ambientales» o que «establece las bases para la mejora ambiental del estado ecológico del lago de La Albufera».

Sin embargo, dada la situación actual del lago, lo importante no es el volumen de agua que llega, sino su calidad, reparto estacional y nivel de nutrientes.

Así, los 167 hectómetros recomendados podrían teóricamente vaciar y llenar el lago por completo hasta siete veces en un año, pero 6 de 7 renovaciones se producirían solo en invierno (septiembre-abril) según el escenario aprobado. En verano, cuando el calor dispara la aparición de la clorofila y las microalgas, no existe esa renovación necesaria.

Por otro lado, una parte de este caudal asignado a la La Albufera no procede directamente del Júcar sino que es parte de la dotación para sistemas de regadío como Sueca (29 hm3) y Cullera (4 hm3); llegarán solo en invierno y después de lavar los campos de arroz donde el agua poco mineralizada del Júcar se cargará de nutrientes y sales. El resto dependerá de las lluvias, una mínima parte de los «ullals» y, sobre todo, de la depuradora de Pinedo.

El nuevo plan admite la existencia de estudios técnicos realizados en la Albufera de Valencia en los que se indica que «no es previsible que se pueda alcanzar el buen potencial ecológico en el corto plazo, especialmente por los problemas de eutrofización debidos al exceso de fósforo y por los sedimentos existentes en el lecho del lago». Los estudios indican que vertidos con concentraciones de fósforo bastantes inferiores al microgramo por litro que marca la ley provocan eutrofización. «La evolución de la clorofila a en el lago no muestra una mejora significativa en los últimos años», admiten, con niveles medios de 150 ?g/l de fósforo y picos de 250 ?g/l cuando se requerirían del orden de 30 ?g/l para una recuperación efectiva de la Albufera.

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