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Zona comercial

Los accesos de Ikea pasan la primera prueba

El aparcamiento del centro comercial, de 2.200 plazas, se queda a la mitad de su capacidad en una jornada en la que no hubo ni rastro de atascos

Los accesos de Ikea pasan la primera prueba

Los accesos de Ikea pasan la primera prueba

«Cariño; hoy nos vamos a Ikea». Fue ayer una de las frases más repetidas en los hogares valencianos. Aprovechando el primer sábado desde la apertura del gigante sueco del mueble en Alfafar, miles de familias decidieron pasarse ayer por la imponente tienda, aunque sólo fuera por curiosidad. La fecha estaba marcada en rojo en el calendario, se trataba de una de las pruebas de fuego para los nuevos accesos construidos alrededor del recinto, con los que se prometió que no habría colapsos ni atascos de tráfico. Y así fue. A media tarde, uno de los momentos en los que más afluencia de público se esperaba en el centro, el gran aparcamiento de Ikea, con una capacidad de 2.200 plazas, apenas rozaba la media entrada, sobre todo en la zona exterior, puesto que la mayoría de los clientes optaron por dejar su vehículo en el garaje interior para no dejarlo expuesto al sol.

Desde Ikea se puso en marcha el sistema de vigilancia del tráfico que es capaz de detectar la densidad de vehículos que hay en la tienda en tiempo real. Con ello, tal como se pudo comprobar ayer, los empleados de la empresa sueca consiguen desviar a los clientes hacia las salidas más fluidas, mediante vallas o cartelería móvil. Como consecuencia, ninguna de ellas concentró excesivo tráfico durante toda la tarde.

En la V-31, la autovía que funciona como principal salida Sur de Valencia, apenas se notó el constante goteo de utilitarios hacia las puertas de Ikea. Cabe resaltar el papel que juega en este aspecto el nuevo paso elevado, erigido a propósito para facilitar la llegada de los coches al centro comercial. Gracias a este puente y la ausencia de rotondas, el paso del tráfico fue fluido durante toda la jornada. Las obras fueron sufragadas en un 30% por los promotores de la zona comercial en Alfafar, mientras que el Ayuntamiento de Alfafar corrió con el 70% restante.

Así pues, plácido sábado en los accesos de la tienda Ikea, en cuyo interior miles de valencianos realizaron sus primeras compras y mejoraron su nivel de sueco.

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