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"Fabra ha sufrido mucho con su línea roja, pero por encima de las personas está el PP"

«Es necesaria una reforma legal para que no se vea al imputado como a un condenado; la oposición ha usado la imputación para allanarse el camino a las urnas»

¿Consideran acertada la política de líneas rojas de Fabra contra los imputados?

Català: El presidente Fabra ha escuchado a los ciudadanos de la calle que pedían tolerancia cero. Estar imputado no es estar condenado, es poder defender tu inocencia. En este país se ha vinculado imputación y condena y eso es injusto. Muchos imputados son absueltos, pero es verdad que la sociedad tiene especial sensibilidad con la posibilidad de la corrupción en la gestión de fondos públicos y esa sensibilidad se debía traducir en una toleración cero. Y es lo que ha hecho Fabra. Ha sido valiente y ha sufrido mucho. A todos nos ha dolido lo que ha ocurrido a determinadas personas, pero, más allá de las personas, esta el proyecto. Y para defender la honorabilidad del proyecto eran necesarias las líneas rojas.

Bonig: Había que tomar medidas que han sido muy duras para todos y para el presidente y que muchas veces han llevado a injusticias. Abogo por una reforma. Es necesario una reforma legal para que no se vea el imputado como a un condenado o acusado. Muchas de estas imputaciones son administrativas, se firman miles de expedientes. Determinados partidos han usado esa formula, la de la imputación, para intentar quitar del camino a gente válida y allanarse el camino a las urnas.

Bueno, no todos los casos de corrupción política acaban en archivo. Les recuerdo, la reciente sentencia sobre el caso Cooperación y que son muchos los casos judiciales activos en los juzgados que afectan a su partido y a la gestión anterior ¿Algo se habrá hecho mal?

Bonig: Efectivamente, hay que hacer autocrítica y por eso es necesario una reforma para cuando hay datos fehacientes, tomar medidas. Uno se va y si se demuestra su inocencia, vuelve. El presidente ha tomado esas medidas, pero ¿y la izquierda? El señor Orengo está imputado y sale Ximo Puig y dice que es una cuestión administrativa. Si quiere luchar contra la corrupción, también tiene que tomar medidas. Oltra estuvo sentada en un banquillo, además por un tema grave de desobediencia, y después no se le condenó, fue absuelta. Los adalides de la transparencia también se deberían aplicar el cuento, porque si lo de Mònica Oltra le pasa a María José Català o a mí; o si nos pillan en un control de alcoholemia y damos positivo, no solo tenemos que dejar nuestros cargos orgánicos, también los públicos. Somos muy estrictos y hacemos autocrítica. La doble vara de medir es la del tripartito.

Català: Nos repugnan los casos de corrupción y los que ocurren en nuestro partido, en particular, nos provocan rabia. Trabajamos muy duro y es injusto que nos metan en el mismo saco. Hay políticos honrados en todos los lugares y aquellos que del PP se ha demostrado que han gestionado de manera irregular los fondos públicos, me provocan repugnancia porque destroza el trabajo diario de quienes intentamos trabajar de forma honrada.

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