Las tormentas que ayer tarde descargaron en zonas del prelitoral de Valencia e interior de Castellón dejaron precipitaciones de hasta 108 litros en Benafigos, aunque las lluvias fueron bastante generalizadas con registros que en la mayoría de los casos se situaron e incluso superaron los 15 l/m2.

Las trombas de agua, muy violentas, provocaron pequeñas inundaciones en las zonas de playa de Almenara, Tavernes de la Valldigna y Vinarós. En Valencia, la tormenta dejó unos 15 litros pero provocó retenciones de hasta 12 kilómetros en algunos de los accesos a la ciudad mientras a última hora de la tarde en Orpesa, la inestabilidad atmosférica provocó la aparición de mangas marinas visibles por decenas de ciudadanos desde el paseo marítimo.

El tren de tormentas comenzó a descargar poco después de las 16 horas en el entorno del Caroche, acumulando finalmente 58,6 litros en el embalse del Naranjero, desde donde se desplazó en dirección a la costa y acabó perdiéndose en el mar. Entre las 16 y las 22 horas cayeron 6.867 rayos en España, de los que aproximadamente un tercio lo hizo en la Comunitat Valenciana.

En paralelo, otro tren de tormentas se reforzó en su recorrido hacia el norte, donde dejó registros de récord como el de Benafigos: 108 litros en poco más de 4 horas de los que 57 cayeron en una hora. No existe informe de daños en esta población pese a la intensidad del aguacero.

Pasadas las 18 horas, la Generalitat decretó la preemergencia en el litoral sur de Valencia que luego amplió al de Castelló.

Alrededor de las 22 horas, los pluviómetros del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) de la Confederación Hidrográfica del Júcar acumulaban precipitaciones de 108 litros/m2 en Benafigos, 72,7 en Benasal, 41,4 en el embalse de Tous y 34,2 en Chiva.

En Valencia se midieron 16 litros en las últimas 24 horas.

La cara oscura de la tormenta es la granizada que ha afectado a una zona de cultivos situada entre Alzira y Antella. El granizo ha alcanzado un tamaño considerable.

Las tormentas provocaron también hasta 12 kilómetros de retenciones en los accesos a Valencia, especialmente en la V-30 que ha llegado a tener ocho kilómetros y medio de retenciones.