El fallo de los médicos en el diagnóstico, lo que se conoce como inercia médica, provoca que hasta el 65 % de los problemas relacionados con el colesterol no se detecten de manera adecuada, según una investigación de universidades de Valencia, Castelló y Elx.

El estudio reivindica «una actitud más proactiva en el diagnóstico completo de la dislipemia „alteración de las concentraciones de lípidos y lipoproteínas en la sangre„ en la práctica clínica habitual, especialmente si se tiene en cuenta que se trata de una enfermedad ligada al riesgo cardiovascular».

«Está demostrado que cuanto antes se diagnostiquen los problemas de colesterol, es mucho mejor para evitar el riesgo cardiovascular futuro, de ahí la importancia de detectar la inercia diagnóstica y poner los medios necesarios para evitarla», dijo el investigador de la Unidad Predepartamental de Medicina de la UJI y miembro del comité científico del estudio Vicente Pallarés. El perfil asociado en el que aparece con más frecuencia la inercia diagnóstica en dislipemia se corresponde con una mujer de mediana edad e hipertensa.