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Negligencia médica o mala calidad del material

Los afectados buscan a más pacientes en riesgo y se organizan para presentar una demanda contra el cirujano

Ante este panorama y la seguridad de que hay múltiples afectados, los pacientes están empezando a organizarse. Por el momento intentan conocer el alcance del asunto tanto a nivel médico como personal, tratando de ponerse en contacto con más afectados y buscando una solución por vía de la Seguridad Social, ya que muchos han tenido que pedir un préstamo para poder quitarse cuanto antes este elemento dañino. Desconocen si se trata de una negligencia del doctor Dolz, inhabilitado actualmente, o si más bien concierne a un problema respecto a la calidad del material con el que está hecha la banda gástrica. «Cuando vamos a la consulta no nos lo dicen. Simplemente nos alertan de que es necesario cambiarla urgentemente o puede causar graves daños, incluso la muerte», cuenta Pepa.

En los casos a los que ha tenido acceso en exclusiva este periódico, se trata de un desplazamiento de la banda, lo que provoca los vómitos y el malestar. El resto de daños se deben a la reacción del cuerpo con la banda, explican los pacientes.

«Me llamaron un día desde Alemania diciéndome que mi hijo se moría. Tuve que coger un vuelo rápidamente para estar con él. Tiene tres úlceras en el estómago, y se ve obligado a tomar un diurético cada día. Esas secuelas son de por vida», cuenta Ana, madre de Jose, también operado por Dolz en el Consuelo.

La banda gástrica ajustable es un sistema adaptable a cada paciente. Contiene una cámara en su interior, que va conectada a un pequeño depósito en la pared del abdomen sin que resulte molesto posteriormente, ni siquiera cuando se adelgaza. La punción de este depósito añadiendo o quitando suero permite disminuir o aumentar el calibre del orificio dentro de la anilla y por tanto del paso o flujo del estómago.

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