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Tribunales

El juez imputa por maltrato al director del centro de menores "la Foia de Bunyol"

El magistrado cita a declarar a Julián S. por la denuncia presentada por la Fiscalía de Valencia

El titular del juzgado de Instrucción número cuatro de Requena ha citado a declarar como imputado al director del centro de menores «la Foia de Bunyol», Julián S. A. El magistrado ha imputado al responsable del centro por un delito de maltrato habitual tras la denuncia presentada por la Fiscalía de Valencia, según confirmó ayer el TSJ. Julián S. A, deberá comparecer en los próximos días en el juzgado acompañado por su abogado. El centro es de titularidad de la Generalitat Valenciana y cuenta con veinticinco plazas destinadas a menores desamparados. La gestión es indirecta mediante un contrato con la Fundación Amigó. El imputado mantiene que todo es un «conflicto laboral».

La Fiscalía de Valencia ha denunciado los hechos en el juzgado de Requena tras investigar desde febrero los supuestos malos tratos y al hallar indicios de veracidad en las informaciones proporcionadas por varios trabajadores. El ministerio público ha denunciado al director del centro por un delito de violencia física habitual y cuatro faltas de lesiones. El fiscal sospecha que el imputado utiliza la fuerza física para doblegar la voluntad de los menores. Además, también ha denunciado como responsable civil subsidiario a la Generalitat Valenciana y a la Fundación Amigó.

Situaciones límite

Según varios educadores, el director del centro les daba órdenes para que colocaran a los menores conflictivos en situaciones límite a fin de que crearan problemas y se los quitaran de encima. Los denunciantes aseguran que el director mantenía que con los menores se debía actuar con mano dura y sin contemplaciones. «Su actitud ante la totalidad de los menores del centro era autoritaria y violenta, lo que causaba miedo a los chicos con los que utilizaba la violencia desmedida por cualquier acto propio de su edad», según explicaron las mismas fuentes.

La Fiscalía le pidió al juez a finales de mayo que citara al director como imputado y a los trabajadores como testigos para esclarecer los hechos. Los educadores fueron despedidos cuando llamaron la atención al denunciado y le dijeron que no podían trabajar viendo los «golpes, gritos e insultos a los menores», según la denuncia. El director del centro insiste en que todos los hechos son falsos y responden a una campaña en contra de él orquestada por seis extrabajadores.

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