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La Albufera se encuentra al final del proceso

La Entidad de Saneamiento de la Generalitat Valenciana está realizando su propia investigación que probablemente acabe en un cambio normativo . Sin embargo, las depuradoras actuales deberían realizar la depuración teniendo en cuenta estas concentraciones de nitrógeno total en el influente para lograr alcanzar a su salida los límites de vertido a cauce público que marca la Confederación Hidrográfica del Júcar. Sin embargo, en su día las instalaciones no se diseñaron para dar respuesta al incremento de nitrógeno detectado y no están preparadas. Vicente Monteagudo cree que hay evidencias suficientes como para modificar las bases de diseño de las nuevas depuradoras teniendo en cuenta el factor nitrógeno y añade que técnicamente es un problema resuelto. En el área metropolitana y en el Júcar, además, el vertido de nitrógeno afecta a zonas declaradas «sensibles» por la Unión Europea, entre ellas la Albufera, donde los nutrientes mantienen el lago eutrofizado e impiden su recuperación incluso con aportes, cada vez menos frecuentes, de aguas «limpias» del Júcar. Aquí es obligatorio que el vertido final reduzca hasta un 80% la cantidad de nitrógeno total que llega a la depuradora o que no supere los 10 miligramos por litro, parámetros que algunos expertos consideran poco exigentes para el caso de la Albufera y que obligan a habilitar costosos procedimientos de depuración. j. s. valencia

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