Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Medio Ambiente

Los cambios en los hábitos alimenticios colapsan las depuradoras

El aumento del consumo de proteínas y la composición de los productos de limpieza disparan los niveles de nitrógeno en las aguas residuales

Los cambios en los hábitos alimenticios colapsan  las depuradoras

Los cambios en los hábitos alimenticios colapsan las depuradoras

Un estudio realizado en varias depuradoras valencianas gestionadas por Hidraqua puede obligar a cambiar la normativa vigente en materia de residuos y forzar importantes cambios en el diseño de estas instalaciones si se quiere evitar graves problemas de contaminación en ríos y zonas húmedas.

El estudio, iniciado en Paterna y ampliado después a instalaciones de tratamiento de aguas residuales de Silla, Riola y Cullera concluye que los cambios experimentados en los hábitos alimenticios de los valencianos „aumento del consumo de proteínas, entre otros aspectos„ y el uso doméstico de determinados productos de limpieza, ha provocado en los últimos 20 años un incremento desmesurado del porcentaje de nitrógeno contenido en las aguas residuales.

El fósforo y el nitrógeno que acaba en los ríos son los principales responsables del proceso de eutrofización, que afecta a espacios como la Albufera e impiden su recuperación. Ambos nutrientes, vertidos en grandes cantidades, «alimentan» a microalgas que consumen hasta agotarlo el oxígeno e impiden el paso de la luz. El resultado final es la muerte de los antiguos ecosistemas y una reducción de la biodiversidad, con la aparición de unas pocas especies oportunistas que acaban con la biodiversidad autóctona.

Vicente Monteagudo, director del departamento de control de vertidos de Hidraqua, explica cómo « el aumento del nitrógeno ha sido tan acusado que durante un tiempo tanto la CHJ como la Entidad de Saneamiento creyeron que se estaban produciendo vertidos industriales en el alcantarillado urbano de Paterna, pero pudimos demostrar que no era así gracias a la existencia de dos colectores diferenciados y comenzamos a estudiar el fenómeno en otras poblaciones, llegando a la conclusión de que era el vertido de los hogares el que estaba cambiando la composición del agua», explicó el técnico. Después de analizar cientos de muestras de vertido y la composición de decenas de productos de limpieza de uso generalizado, la investigación realizada por Vicente Monteagudo. María Gurrea y Ana Gómez concluye que existe un aumento del nitrógeno presente en la alimentación.

«El uso generalizado de fertilizantes se traslada a las frutas y verduras y existe también un mayor consumo de proteínas en la dieta, lo que aumenta el nitrógeno ingerido que se elimina en la orina como urea y ácido úrico».

Por otra parte, al alcantarillado llegan toneladas de compuestos nitrogenados en productos de limpieza y cada vez más se limpia la vajilla usando el desagüe como basurero. Si a eso se suma que el consumo medio de agua por habitante y día ha disminuido en los últimos años, la concentración de nitrógeno en el vertido es mayor.

«La solución pasa por realizar campañas de concienciación y promover «buenas prácticas» entre la población, con el fin de mejorar los hábitos alimentarios; con los agricultores, para que reduzcan el uso de fertilizantes y con los fabricante de productos químicos para que tengan en cuenta el problema en sus formulaciones.

Compartir el artículo

stats