La «liquidación ordenada y responsable» de Radio Televisión Valenciana «evoluciona de forma adecuada» y «haciendo lo que se tiene que hacer, cerrarla bien, asumir todos los compromisos y, a partir de ahí, empezar de cero». Así lo expresó ayer el conseller de Hacienda, Juan Carlos Moragues. En una entrevista, el conseller recalcó que «se está cumpliendo la hoja de ruta» y que el cierre de RTVV, del que se cumplirá un año el próximo sábado, «ha sido de las más decisiones más duras, por no decir la más dura» pero «no quedó más remedio porque una televisión con unos presupuestos que en 2011 estaban alrededor de 180 millones y con cerca de 1.700 trabajadores era insostenible». «La decisión de cerrar ha supuesto un ahorro», ya que la deuda generada en años anteriores «se tendría que haber pagado igual» y «una televisión que costaba 180 millones en 2011 en 2015 va a costar 30, que realmente son siete porque los otros 23 corresponden al Expediente de Regulación de Empleo (ERE)».

En cuanto a la posibilidad apuntada por el presidente Fabra de «hablar de una nueva RTVV», Moragues recalcó que «el Consell siempre ha querido tener una radiotelevisión pública» y que «siempre que no se pida más dinero a los contribuyentes, se garanticen los servicios básicos, se haya liquidado RTVV y se cumpla el déficit, se abrirá». «No se producirá en el corto plazo, no en 2015, pero queremos abrirla lo antes posible», aseveró.

Respecto a la televisión que impulsa la Diputación de Valencia, subraya que «las tres diputaciones tienen un superávit del 15%, producto de una buena gestión», y que sus funciones incluyen promocionar las señas de identidad. «Si a través de esta contratación se incentiva la promoción del valenciano, la cultura y tradiciones de Valencia, entendemos que reúne las condiciones para poder hacer esa contratación», valoró.