Cientos de aficionados a las bicicletas clásicas circularon ayer por las calles del centro de Valencia en la segunda edición de la vuelta Clàssic Ride, en la que lucieron, además de sus joyas a dos pedales, indumentaria acorde al medio de transporte. Los participantes de este «desfile» lucieron galas propias de los años 20,30, 40 del siglo pasado y hasta de los 60 y 70.

En total, más de veinte colectivos, talleres de bicis, comercios e iniciativas colaboraron en la organización y promoción de este evento, que forma parte del «movimiento internacional abierto» que se celebra en todas las capitales europeas.

Para participar en este recorrido era requisito indispensable vestir acorde con la bicicleta con la que se quería participar en la vuelta, además de ir en un vehículo de época, ya fuera de paseo, plegable, antigua, deportiva o de carretera de la década de los 70 o bien, de fabricación reciente con aspecto clásico. La concentración finalizó en el antiguo cauce del río Turia, donde se entregaron premios a las 14 categorías convocadas.

Parte de las aportaciones recaudadas en concepto de inscripción será donada a un colectivo valenciano que esté desarrollando tareas en favor de personas desfavorecidas en la ciudad.