El líder del PSPV, Ximo Puig, invitó al ex presidente Zapatero a conmemorar en Valencia los diez años de la ley contra la violencia de género con un acto en el que se quiso reivindicar el legado social de su gestión. Puig aportó su contribución a la reanimación política de Zapatero y éste hizo, nada más llegar al Jardín Botánico, una concesión a Podemos, en contra de la línea oficial de su partido. Preguntado por el «auge» de la formación de Pablo Iglesias, dijo que es «bueno que los ciudadanos participen en la vida política» y que el «nuevo partido» ha generado «expectativas y respaldo ciudadano», por lo que cabe «ver las propuestas, el debate en el terreno de las ideas y escuchar». «La democracia es ante todo el ejercicio de escuchar y el debate no puede ser sobre descalificaciones, vamos a las propuestas e ideas; Podemos está ahí, y hay que debatir con respeto», sostuvo el expresidente.

Durante el acto, el expresidente explicó que la citada ley fue el «gran cambio cualitativo», puesto que se convirtió en violencia de género lo que antes era violencia doméstica y que estaba «detrás de las cuatro paredes de la casa». El expresidente recalcó que es la ley de la que se siente «más satisfecho». «Volvería a ser el primer grito que pondría en el Parlamento», proclamó durante su intervención en ese encuentro, en el que estuvo acompañado por Ximo Puig, por la secretaria de Igualdad del PSPV, Rosa Peris y su homóloga en la federal, Carmen Montón.

El exdirigente socialista destacó que esta ley abrió una cultura «ganadora» a la convivencia, a la tolerancia, «al respeto hacia otras leyes como la de Igualdad, matrimonio homosexual e interrupción del embarazo», al tiempo que agradeció al PP que no haya modificado estas leyes porque «nos hemos convertido en el país mas respetuoso y tolerante con las convicciones personales y la libertad de cada uno». Zapatero dijo sentirse «muy orgulloso» de que eso haya permanecido, porque «este país es y sigue siendo tolerante, y esas leyes han contribuido de una forma poderosa». Zapatero destacó que esta ley ha ayudado a muchas mujeres y ha señalado que aunque «nunca se dice, hay más condenados penando en las cárceles y con programas de rehabilitación». Admitió que faltan dos cosas fundamentales: educación en igualdad en todos los ámbitos y compromiso de que el debate público no se fatigue nunca en la lucha. Por eso, ha insistido en que «todos los días hay que recordar que hay mujeres sufriendo maltrato, hay que acorralar al machismo y a los machistas»

Por su parte, Puig destacó que el debate sobre la violencia de género «no es cuestión de una ley» ya que, a su juicio, por si misma «no soluciona» el problema, si no hay «una educación, un apoyo social político, policial y del poder». Puig alabó a Zapatero como «el primer presidente feminista». «Zapatero consiguió trasformar la sociedad y eso va más allá de cualquier soflama electoral», recalcó.

Ximo Puig recalcó que después de las elecciones las mujeres «entrarán de nuevo en el Palau de la Generalitat».